El imperativo de la cercanía:
Por qué el futuro de España no está en el Indo-Pacífico
Introducción: La geografía como sentencia
Napoleón Bonaparte sentenció con
lucidez que "la geografía es el destino". En la era de la
hiperconexión digital y la guerra cibernética, tendemos a olvidar este axioma
fundamental: por mucha tecnología que poseamos, la tiranía de la distancia y la
realidad física del mapa siguen dictando las prioridades de seguridad nacional.
En los últimos tiempos, hemos
asistido a una retórica coordinada y creciente, procedente tanto de ciertos
estamentos políticos europeos como de mandos navales, que sugiere que la
seguridad de España pasa ineludiblemente por proyectar fuerza naval en el
Indo-Pacífico. Se invocan conceptos nobles como la "responsabilidad
global", el alineamiento con nuestros socios atlánticos y la defensa del
libre comercio internacional. Sin embargo, bajo esta capa de aspiración
cosmopolita, se esconde un error de cálculo estratégico de primer orden.