jueves, 26 de marzo de 2026

España no necesita un portaviones

¿Y si la Armada dejara de perseguir un buque que nunca se aprobará y construyera la flota que realmente puede cambiar el Mediterráneo?

 

INTRODUCCIÓN

Llevamos décadas con el mismo debate. España necesita sustituir sus Harrier, el Juan Carlos I se queda sin aviones, y el gran sueño —un portaviones CATOBAR de 40-50.000 toneladas con catapultas y aviones de combate tripulados— reaparece periódicamente en seminarios, artículos de opinión y tertulias de defensa. Siempre con la misma conclusión: sería estupendo, pero no hay dinero.

Portaviones CATOBAR francés Charles de Gaulle (R91)

Es hora de cambiar la pregunta.

No se trata de si España puede permitirse un portaviones clásico. Se trata de si lo necesita como única solución. Y la respuesta, en 2026, es que no. Porque existe una alternativa más barata, más rápida y mejor adaptada a las amenazas reales de España: una arquitectura distribuida de aviación naval no tripulada, basada en portadrones con catapulta electromagnética y UCAV de combate. No un solo buque exquisito, sino una fuerza con masa, persistencia y capacidad de absorber pérdidas sin colapsar.

lunes, 23 de marzo de 2026

El soldado español está ciego

El diagnóstico de una infantería equipada para la guerra de ayer — y la hoja de ruta para corregirlo

“El arma más peligrosa del campo de batalla no es la que dispara más lejos, sino la que ve primero.”

— Principio doctrinal israelí, adaptado

 

Introducción: una guerra que ya no espera

Cuando un soldado español desplegado en una operación exterior —Líbano, Irak, Malí, Letonia— mira a través de su visor óptico reglamentario, lo hace con tecnología diseñada a finales de los años noventa. Su mira Enosa de aumento fijo le permite, con buena luz, identificar una silueta humana a unos 300 metros. A 400, empieza a adivinar. A 500, dispara sobre formas. De noche, salvo las unidades privilegiadas con dotación de visión nocturna —una minoría absoluta del conjunto de la fuerza—, ese mismo soldado está funcionalmente ciego.

Mientras tanto, al otro lado del Estrecho, las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos llevan media década incorporando gafas de visión nocturna de tercera generación de fabricación china, distribuyéndolas al menos hasta nivel de sección en sus unidades selectas. Turquía ha completado el despliegue de su sistema de soldado futuro HEMUS hasta nivel de pelotón, con miras electroprácticas con canal térmico integrado, datalinks de escuadra y drones tácticos orgánicos. Polonia, acuciada por la amenaza rusa, ha acelerado un programa de modernización individual que —aunque aún en proceso— hace palidecer al COMFUT español, un programa que llevó más de una década en distintas fases de estudio antes de ser cancelado de facto y sustituido por nuevas iniciativas de viabilidad.

Este artículo —el primero de una serie de seis— no habla de fusiles. El HK G36E del Ejército de Tierra es un arma competente; los problemas de precisión por sobrecalentamiento documentados en las variantes alemanas no se reprodujeron en los ejemplares españoles, cuyo cañón y polímero difieren. Su vida útil residual se estima en 8-12 años para la mayor parte del parque, y cuando llegue el momento de sustituirlo habrá que tomar decisiones importantes sobre plataforma y calibre —decisiones que se abordarán en el segundo artículo de esta serie—, pero ese momento no es hoy y ese debate no es el urgente. 

El problema hoy no es lo que el soldado lleva en las manos, sino lo que no lleva encima, delante de los ojos y conectado a su escuadra. Hablamos de óptica, visión nocturna, conciencia situacional, drones orgánicos de escuadra y pelotón, protección contra drones enemigos y comunicaciones individuales. Hablamos del ecosistema completo que convierte a un infante en un combatiente del siglo XXI. Y hablamos de por qué España presenta una desventaja significativa respecto a sus aliados de referencia y a algunos de sus competidores estratégicos regionales, y de cómo corregirlo.

viernes, 20 de marzo de 2026

Los Cougar españoles no deben morir

Cómo reconvertir 14 helicópteros Cougar en tres capacidades que hoy no existen

 

INTRODUCCIÓN

España está a punto de retirar una flota de helicópteros que aún conserva cerca del 75% de su vida útil. En lugar de hacerlo, esos aparatos podrían convertirse —con una inversión relativamente modesta— en tres capacidades que hoy no existen en las Fuerzas Armadas españolas.

En diciembre de 2025, España formalizó la mayor compra de helicópteros militares de su historia. Es una noticia excelente, pero esconde una paradoja preocupante. Mientras los nuevos NH90 y H145M acaparan los titulares, estamos a punto de enviar al desguace una flota de 17 helicópteros Cougar que aún conservan el 75% de su vida útil.

Retirarlos ahora no es solo una jubilación anticipada; es un error de 400 millones de euros. Con una inversión modesta, estos aparatos podrían cubrir tres agujeros críticos en nuestra defensa que no existen hoy en las Fuerzas Armadas españolas: vigilancia antisubmarina litoral, operaciones especiales de largo alcance, e interdicción marítima armada contra drones navales y amenazas de superficie.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Ucrania llama a la puerta

Por qué los acuerdos con Fire Point, Luch, Radionix y Skyeton pueden ser el atajo más rápido hacia la arquitectura no tripulada que España necesita y no tiene

 

INTRODUCCIÓN

El 18 de marzo de 2026, mientras el presidente Zelenski visitaba las instalaciones de SENER en Tres Cantos, tres empresas ucranianas firmaron acuerdos de cooperación con el grupo español. Un cuarto acuerdo vinculó a Escribano con Skyeton, fabricante del dron Raybird. La cobertura mediática fue predecible: fotos protocolarias, declaraciones amables y titulares sobre “cooperación estratégica”. Pero lo que se firmó en Tres Cantos tiene un potencial que trasciende la diplomacia industrial. Si se ejecuta con la urgencia y la honestidad que exige, puede ser el punto de inflexión que dote a España de las capacidades que lleva una década sin construir.

Operario inspecciona un dron de ataque FP-1 en una de las fábricas de Fire Point, Ucrania. Fuente: AP Photo / Efrem Lukatsky.

Conviene entender con quién se ha firmado. Fire Point es la empresa fundada en 2022 que produce hoy 200 drones de ataque diarios y suministra el 60% de los ataques de profundidad ucranianos sobre territorio ruso. La Oficina de Diseño Luch, fundada en 1965, es el principal diseñador de misiles guiados de Ucrania: Stugna-P, Neptune, Palianytsia, Vilkha. Radionix fabrica buscadores de misiles, radares aerotransportados y sistemas de guerra electrónica. Y Skyeton produce el Raybird, un dron de reconocimiento de más de 24 horas de autonomía, validado en combate durante una década, con más de 1.000 unidades mensuales de producción.

Esto no es cooperación académica. Son empresas que fabrican armas que funcionan, a escala industrial, bajo fuego enemigo. Y cada una de ellas encaja con una carencia específica de nuestras Fuerzas Armadas como una llave en su cerradura.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Valero-EW: una propuesta para recuperar la guerra electrónica ofensiva

Por qué un dron sacrificable de guerra electrónica ofensiva puede ser el multiplicador de fuerza más rentable de las Fuerzas Armadas

 

INTRODUCCIÓN: LA BRECHA, LA AMENAZA Y LA PROPUESTA

La brecha. España lleva más de una década sin capacidad de inteligencia de señales aérea. Desde la baja del Boeing 707 Santiago en 2014 y la retirada de los Falcon 20, el Ejército del Aire y del Espacio carece de plataforma aérea SIGINT (inteligencia de señales) y, lo que es aún más grave, de cualquier capacidad de guerra electrónica (EW) ofensiva aeronáutica. España puede detectar emisiones desde tierra y mar, pero no puede proyectar interferencia activa en el espacio aéreo adversario. En un entorno donde el dominio del espectro electromagnético (EME) condiciona la supervivencia de cualquier formación de combate, esta carencia no es un lujo aplazable: es una vulnerabilidad estructural.

La amenaza. La proliferación de sistemas de denegación de área (A2/AD) en el entorno estratégico del Mediterráneo Occidental y del flanco sur de la OTAN ha creado burbujas defensivas que condicionan la libertad de maniobra aérea en zonas de interés directo para España. Sistemas SAM de largo alcance de cuarta generación y defensas aéreas integradas (IADS) multi-capa están operativos a distancias que permiten amenazar el espacio aéreo sobre las plazas de soberanía y las rutas de aproximación al Estrecho. Frente a un IADS moderno, enviar cazas tripulados sin supresión previa de sus radares es asumir pérdidas inaceptables. Y España hoy no dispone de ningún medio propio para esa supresión.

Dubois, Gastón. Aviacionline.com https://www.aviacionline.com/indra-unveils-valero-a-multidomain-autonomous-weapon-system

La propuesta. Este artículo es una propuesta de capacidad para el futuro planeamiento de fuerza español. Argumenta que una configuración de guerra electrónica ofensiva del sistema VALERO de Indra —lo que aquí se denomina VALERO-EW—, integrada en la arquitectura del Programa SANTIAGO II, puede constituir el multiplicador de fuerza más eficiente en términos de coste-eficacia que España incorpore en los próximos diez años.

lunes, 16 de marzo de 2026

Tiger MkIII: el error de 1.200 millones

Por qué España necesita otro helicóptero de ataque

 

INTRODUCCIÓN

España se enfrenta a una decisión que determinará su capacidad de helicópteros de ataque durante las próximas tres décadas. Y todo indica que está a punto de tomar la decisión equivocada.

El programa Tiger MkIII —la modernización de los 18 Tiger HAD que opera la FAMET—está presupuestada en 1.185 millones de euros en diciembre de 2021, con riesgo real de escalar hasta los 1.500 millones si se repite el patrón histórico de sobrecostes de los programas europeos. A cambio, España seguirá disponiendo de exactamente 18 helicópteros de ataque, con las mismas limitaciones estructurales de una flota cuya disponibilidad operativa ronda el 30-40%. La aritmética resultante es demoledora: tras invertir esa cifra, el Ejército de Tierra seguirá teniendo entre cinco y siete aeronaves de ataque disponibles en cualquier momento dado. Suficientes para una sola misión sostenida de baja intensidad. Insuficientes para casi todo lo demás.

Hay alternativas. Pero exigen tomar una decisión incómoda antes de que sea demasiado tarde. La ventana sigue abierta en febrero de 2026: la modernización está aún en fase de prototipo, con el primer vuelo previsto para este año, y los contratos de producción no están plenamente ejecutados.

 

viernes, 13 de marzo de 2026

La reconversión de las F-80

Por qué España necesita una capacidad naval que hoy no existe, y cómo obtenerla sin arruinarse

 

1.  El vacío que nadie quiere nombrar

España es una potencia marítima media con responsabilidades de potencia marítima grande. Dos archipiélagos, un estrecho crítico para el comercio mundial, enclaves norteafricanos expuestos, una de las mayores Zona Económica Exclusiva de Europa y una vecindad sur en descomposición progresiva configuran un entorno marítimo que exige presencia naval constante, creíble y sostenible. No mañana. Hoy.

Sin embargo, cuando se analiza con frialdad la estructura de la Armada, aparece un problema que el debate oficial esquiva sistemáticamente: entre la fragata de mil millones y el patrullero desarmado no hay nada. Absolutamente nada.

En el extremo superior, España dispondrá de 10 fragatas de primera línea, 5 F-100 Álvaro de Bazán y 5 futuras F-110 Bonifaz, cuando el programa se complete hacia 2032. Son buques magníficos, diseñados para guerra antiaérea de área y antisubmarina de alta intensidad. Cada uno cuesta al menos 865 millones de euros. Son, por definición, muy pocos y muy caros para dedicarlos a patrullar el Estrecho, escoltar mercantes o gestionar crisis de zona gris.

En el extremo inferior, la Fuerza de Acción Marítima opera 6 Buques de Acción Marítima (BAM) de la clase Meteoro. Son excelentes para vigilancia de la ZEE, interdicción de baja intensidad y presencia en aguas nacionales. Pero no llevan misiles antibuque, carecen de defensa antiaérea, no disponen de guerra electrónica y operan con 46 tripulantes. En un escenario donde la situación escala -y la última década demuestra que las situaciones escalan-, un BAM es un observador, no un elemento disuasorio, y mucho menos un combatiente.

El vacío entre ambos es el espacio donde ocurren las crisis reales: la presión gradual sobre Canarias, la provocación calculada en el Estrecho, la escolta de tráfico estratégico frente a costas inestables, la interceptación de un buque sospechoso respaldado por un Estado hostil. Misiones que requieren algo más que un patrullero, pero donde desplegar una fragata de mil millones es desproporcionado, insostenible y estratégicamente torpe.

Este artículo propone una solución que no es perfecta, pero sí realista, rápida y asequible: reconvertir cuatro fragatas F-80 de la clase Santa María en una capacidad nueva que se denominaría Buque de Presencia y Disuasión Litoral (BPDL).

F-81. Por José Luis Porta, importé par Basilio - CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8635678

 

miércoles, 11 de marzo de 2026

El 6x6 que España necesita y nadie quiere

Por qué el vacío más peligroso del Ejército de Tierra no está en los carros, sino entre ellos

 

INTRODUCCIÓN

En el debate de defensa español hay un tema que acapara titulares, presupuestos y pasiones: los carros de combate. Leopard 2A8, MGCS, modernización de los 2E, paridad con los Abrams marroquíes. Ya he argumentado anteriormente por qué España no necesita el Leopard 2A8 ni el MGCS. Pero criticar es fácil. Lo difícil es proponer.

Este artículo hace exactamente eso: propone un curso de acción concreto para resolver el vacío de capacidad más peligroso y más ignorado del Ejército de Tierra. No es un vacío glamuroso. No protagoniza portadas ni genera debates acalorados en foros. Es un vacío silencioso, burocráticamente invisible, y operativamente letal.

Es el vacío 6×6. Y si no se resuelve antes de 2032, las brigadas ligeras españolas estarán, literalmente, desnudas ante el campo de batalla moderno.

La tesis es sencilla: sin un 6×6 medio que sustituya al BMR y vertebre una brigada ligera protegida, España tendrá brigadas que existen sobre el papel pero no en el campo de batalla.

lunes, 9 de marzo de 2026

Eurodrone: crónica de una obsolescencia anunciada

Por qué España debe redefinir su arquitectura de sistemas no tripulados antes de seguir financiando el MALE europeo

 

INTRODUCCIÓN

Cuando en mayo de 2015 Francia, Alemania e Italia firmaron la declaración de intención para el European MALE RPAS —al que poco después se sumaría España—, la ambición era legítima: dotar a Europa de un dron de media altitud y larga autonomía que liberase al continente de la dependencia del MQ-9 Reaper estadounidense y de los sistemas israelíes. Diez años después, el programa bautizado como Eurodrone no ha producido un solo prototipo que haya volado, arrastra cuatro años de retraso, sobrecostes de miles de millones, la deserción de Francia y críticas cruzadas entre los propios socios industriales. Entretanto, la guerra de Ucrania ha reescrito las reglas del empleo de sistemas no tripulados con una brutalidad que ningún comité de requisitos previó.

Por Anna Zvereva from Tallinn, Estonia - EURODRONE, Airbus, Dassault and Leonardo, CC BY-SA 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=87428927

Pero la tesis de este artículo no es simplemente que el Eurodrone sea un mal programa. Es que España carece de una arquitectura de sistemas no tripulados coherente y que el Eurodrone, por su coste y calendario, absorbe los recursos que deberían construirla.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Dependencia letal

Qué ocurre cuando el 60% de tu defensa depende de un proveedor que acaba de amenazar con cortarte el suministro

 

INTRODUCCIÓN

El 3 de marzo de 2026, durante una reunión con el canciller alemán Friedrich Merz, el presidente Trump ordenó a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, “cortar todo el comercio con España”. La razón: Madrid se había negado a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para la campaña de bombardeo contra Irán. Quince aeronaves, incluidas cisternas de reabastecimiento, fueron reubicadas de ambas instalaciones. En cuestión de minutos, la amenaza copaba titulares en todo el mundo.

Un hombre con traje y corbata

Para el público general, la crisis se presentó como un pulso comercial. Lo es, por supuesto: el volumen bilateral ronda los 47.000 millones de dólares anuales. Pero el impacto más profundo, y del que menos se habla, no está en los contenedores del puerto de Algeciras sino en los hangares de Torrejón y en los muelles de Ferrol y Rota. Porque la gran verdad incómoda que esta crisis revela es que las Fuerzas Armadas españolas tienen una dependencia de Estados Unidos mucho mayor de lo que cualquier debate público ha reflejado jamás.

Este artículo no pretende ser alarmista. Las Fuerzas Armadas tienen capacidad de resiliencia parcial. Existen stocks de repuestos para meses de operación, la canibalización de unidades permite alargar flotas, hay ingeniería local capaz de improvisar soluciones, y la experiencia acumulada por los cuerpos técnicos no desaparece con una licencia ITAR. No hablamos de un colapso de la noche a la mañana, sino de una degradación progresiva que, sin embargo, en un plazo de 12-24 meses alcanzaría niveles operativamente inaceptables en los sistemas más críticos.

 

lunes, 2 de marzo de 2026

El Estrecho sin fondo

La brecha MCM y por qué España necesita minas navales


INTRODUCCIÓN

Cada día, unos 300 buques mercantes transitan el Estrecho de Gibraltar. Transportan el 20% del comercio marítimo mundial y conectan el Mediterráneo con el Atlántico a través de un canal natural de apenas 14 kilómetros de anchura en su punto más estrecho. España custodia la orilla norte de ese cuello de botella. Es, junto con el control sobre las Islas Canarias y los enclaves de Ceuta y Melilla, una de las posiciones geoestratégicas más valiosas de la OTAN.

Pero hay un problema que rara vez aparece en discursos o notas de prensa de Defensa: España no tiene la menor capacidad de controlar lo que ocurre en el fondo marino de ese Estrecho. Ni en el del Estrecho, ni en los accesos a Cartagena, una ratonera donde se basarán sus nuevos submarinos S-80, ni en las aproximaciones a los puertos de Canarias. El fondo del mar español es, a todos los efectos operativos, territorio no vigilado. Y lo que España no controla, otros pueden explotarlo: minas que no solo hunden barcos, sino que cambian cálculos estratégicos y primas de seguro marítimo.

UUV SeaCat SAS durante operaciones MCM. España no dispone de ningún sistema equivalente. (Imagen: ATLAS Elektronik/thyssenkrupp Marine Systems)

Si mañana un actor hostil —estatal o no— sembrara media docena de minas en el Estrecho, España necesitaría entre 10 y 15 días para abrir un corredor seguro. El impacto económico global de esa parálisis se estimaría en decenas de miles de millones de euros. Y eso suponiendo que los seis cazaminas clase Segura —construidos entre 1999 y 2005, con un concepto operativo del siglo pasado— estuvieran todos disponibles, que nunca lo están.

Cuatro Nansen para el hueco de una década

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