La fragata que construimos en Ferrol y que deberíamos recuperar
INTRODUCCIÓN: UN HUECO DE UNA DÉCADA QUE NADIE
VERBALIZA
En agosto de
2025 Noruega adjudicó al Reino Unido la sustitución de sus cuatro fragatas
clase Fridtjof Nansen (F-310) por cinco Type 26 por valor de 10.000 millones de
libras. Las primeras entregas británicas comenzarán en 2030 y se extenderán
hasta finales de la década. La consecuencia directa y poco comentada en los
medios especializados españoles, es que entre 2030 y 2034 quedarán disponibles
en el mercado de segunda mano cuatro fragatas ASW de 5.290 toneladas
construidas en Ferrol, con sistema AEGIS, sonar remolcado CAPTAS Mk 2 V1,
misiles NSM y capacidad de operar el MH-60R. La primera fue entregada a la Marina
Noruega en 2006 y la última en 2011.
KNM Fridtjof
Nansen (F310) en el Puerto de Oslo. Fuente: ZorroIII - Trabajo propio, CC BY
2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=829488
La pregunta
que este artículo aborda es directa: ¿le conviene a la Armada comprarlas? La
respuesta corta es sí, con condiciones estrictas y por tres motivos: el hueco
operativo que cubre, el coste real de ciclo de vida y el coste de oportunidad
respecto a las posibles alternativas.
Anticipando
la conclusión, existe entre 2028 y 2035 una ventana de vulnerabilidad ASW
real y cuantificable que los planes actuales de la Armada, centrados en la
cantidad de cascos, no logran mitigar. Aunque la decisión oficial de extender
la vida útil de las F-80 Santa María, cuya conveniencia
ya adelanté, busca evitar un déficit numérico de escoltas, esta medida
garantiza la presencia pero no la capacidad de combate antisubmarino necesaria
ante la amenaza actual. Mientras las F-110 se incorporan lentamente hasta 2032
y las F-100 se someten a su modernización de media vida (MMV) con una inversión
de 3.200 millones de euros hasta 2036, la Armada mantendrá operativas fragatas como
las F-80 modernizadas, que priorizan la integridad estructural, la
habitabilidad y la continuidad logística, sin recuperar capacidades críticas
perdidas como el sonar remolcado TACTASS ni introducir un sustituto equivalente;
y que han perdido su capacidad de defensa aérea de zona tras la retirada del
misil SM-1.
En el
momento más crítico de este solapamiento, España dispondrá de buques con
habitabilidad renovada pero sensores obsoletos, justo cuando Argelia consolida
seis submarinos Kilo con misiles Kalibr y Rusia mantiene su presencia en el
Mediterráneo occidental. Las Nansen no son el futuro de la Armada; son el
puente tecnológico y operativo que las F-80, pese a su extensión de vida, no
pueden construir para cerrar un valle de vulnerabilidad que la simple
aritmética de cascos no alcanza a cubrir.