Por qué Ceuta se colapsa mientras en Melilla reina la calma
INTRODUCCIÓN
Las imágenes del Tarajal son
insoportables y son, al mismo tiempo, la parte menos informativa de lo que está
pasando. Cientos de personas cruzando a nado, agentes de la Guardia Civil
desbordados sacando gente del agua, cuerpos localizados en la costa, una ciudad
de ochenta y cinco mil habitantes preguntándose cuántos llegarán mañana y toda
la atención política y mediática concentrada en el punto exacto donde el
fenómeno se hace visible.
Y ahí es donde no está la
explicación.
La Junta de Portavoces de la
Asamblea de Ceuta —del PP a Vox pasando por el PSOE y los localistas, es decir,
todos— ha pedido este jueves el cierre urgente de la frontera, el despliegue
del Ejército y la declaración de emergencia nacional. Es una reacción
comprensible y probablemente inevitable. Pero antes de discutir qué hacer
conviene resolver la cuestión previa sobre qué es exactamente lo que está
ocurriendo. De la respuesta depende quién tiene que gestionarlo, con qué
herramientas y en qué plazo. Y la respuesta que se ha dado por buena durante
cinco años es falsa.
Misma línea,
dos lecturas. Entre enero y junio de 2026 las llegadas por la ruta atlántica
cayeron más de un 60% mientras las entradas terrestres por Ceuta crecían un
164%. Ilustración conceptual generada con inteligencia artificial.