Mandos, brigadas y
efectivos de la propuesta, comparados con el Ejército de hoy
Defender España sin fantasías -
Segunda temporada, “El Ejército que España necesita”
Introducción
Antes de bajar a una plaza hay
que ver la fuerza entera, porque Ceuta, Melilla, la división del Este y los
fuegos del Estrecho compiten por los mismos puestos y, en parte, por los mismos
helicópteros y obuses. Lo que sigue es un inventario razonado de las piezas del
Ejército de 2040, con su orden de batalla dibujado y comparado con lo que el
Ejército tiene hoy. La defensa de cada decisión llega después.
La propuesta descansa en dos
obligaciones de naturaleza distinta. La primera es la solvencia nacional en
el Sur, el único teatro en el que España no puede planear contando con
nadie; la segunda es el compromiso asumido con la Alianza en el Este, ni
menos ni más. Las separa la autonomía exigida, no la compañía en la que se
combate. El adversario de referencia es Marruecos; Argelia entra como
sensibilidad, no como segunda amenaza que dimensione la fuerza.
La tesis es sencilla. La
propuesta no reparte brigadas parecidas por el mapa; asigna una herramienta a
cada obligación. Eso supone abandonar el
error de la brigada polivalente que criticaba el artículo tercero, aunque
no por el camino que allí se señalaba, como explica el apartado 1. Hay una
división para el Este, un mando terrestre para el Sur, guarniciones pequeñas en
las islas y unos apoyos comunes que concentran lo escaso.
Hay dos variantes que comparten
arquitectura y doctrina. La A es el suelo y el caso pesimista común de las
Fuerzas Armadas, con un gasto del 2,1% del PIB, constante, y un Ejército de
73.000 militares, los que hoy están en servicio activo. La B es la propuesta y
la senda base, con un gasto que sube hasta el 3,5% en 2035 y un Ejército de
80.850. La B de 2040 es la columna principal, la A se marca como contraste y
toda cifra es de 2040 salvo que se diga lo contrario.
Contar brigadas engaña, porque no
todas pesan lo mismo ni sirven a la misma obligación. En la variante B, de las
ocho brigadas de maniobra actuales dos se disuelven, una se funde con otra y
una pasa a ser la guarnición de Canarias; quedan cuatro, una de ellas de
regeneración, y se crea una de fuegos. La A conserva tres brigadas y sustituye
la brigada de la Legión por una agrupación de reacción. Las guarniciones del
Sur, que ya existían, se cuentan por fin como lo que son; Melilla, con 4.500
militares, supera a cualquiera de las tres brigadas de la división del Este.
Hay menos brigadas de maniobra, pero la Fuerza crece en 11.740 puestos en la
variante B.

Una ficha, unos 800 militares. El Ejército de 2040 en
variante B: cinco piezas, cada una con su función. Ilustración conceptual.
Elaboración propia.
La Fuerza es el conjunto de
unidades que combaten, apoyan al combate y se preparan para ello; fuera de ella
quedan el cuartel general, los centros de apoyo, la enseñanza y los destinos en
el órgano central de Defensa o en organismos internacionales. En la propuesta,
la Fuerza pasa de unos 45.260 puestos reconstruidos a 51.100 en la variante A y
a 57.000 en la B, es decir, del 62% del Ejército al 70,0% y al 70,5%. El salto
tiene dos orígenes. En la A, que no crece, se suprimen 5.840 puestos fuera de
la Fuerza, y ese personal pasa a cubrirla. En la B, que suma 7.850 militares,
estos aportan dos tercios del aumento y el tercio restante, 3.890 puestos, sale
del mismo recorte, más moderado. Un artículo futuro argumenta cada supresión.