Evaluación y escenarios de futuro del programa 8x8 español
Introducción y estado actual (diciembre 2025)
El Vehículo de Combate sobre
Ruedas (VCR) 8x8 Dragón, destinado a sustituir las antiguas flotas de BMR, TOA
y VEC, se enfrenta un momento crítico. Más allá de los repetidos retrasos en la
producción, que se extiende ya por 16 años desde su concepción, existen graves
problemas para la aceptación por parte del Ejército de Tierra de las once primeras
unidades entregadas debido a deficiencias técnicas relevantes.
Con un coste ejecutado hasta la
fecha superior a los 2.400 millones de euros, el Dragón se encuentra en el
punto más crítico desde su inicio.
I. CRONOLOGÍA DEL PROGRAMA
|
Año |
Hito principal |
Decisión clave que marcó el futuro |
|
2009 |
Nace el programa VCR 8×8 como sustituto del BMR/VEC |
Se exige “máximo retorno industrial nacional” |
|
2015 |
Compra de 5 Piranha V a GDELS-Suiza como demostradores tecnológicos |
Se decide usar Piranha V como base |
|
2017-18 |
Concurso internacional: ganan GDELS-SBS + Indra + SAPA |
Se obliga a nacionalizar transmisión y gran parte de electrónica |
|
2019 |
Se descarta Patria AMV XP y Boxer por “falta de soberanía” |
Decisión política clave |
|
2020 |
Creación de Tess Defence S.A. y firma del contrato marco (348+opción 700) por 2.100 M€ |
100 % retorno industrial en producción |
|
2022 |
Primer prototipo rodando |
Ya se detectan problemas de temperatura en la transmisión |
|
Ene 2025 |
Informe interno del Ministerio reconoce problemas graves en transmisión desde enero |
Filtrado por El Independiente |
|
Abr 2025 |
Entrega de los primeros VCZ y comienzo de Evaluación Operativa |
Primeras paradas en neutro de la transmisión |
|
Dic 2025 |
Se extiende a 2028 el plazo de entrega de los 8x8 Dragón |
Se añaden nuevas modificaciones en la configuración de los VCR |
Ii. Marco Estratégico y Contexto Industrial de la Crisis
La adquisición de cinco unidades
del Piranha V en 2015 sirvió como base para los prototipos del programa VBMR,
que finalmente derivó en el Dragón. Esta larga línea temporal previa a la
producción indica que las dificultades técnicas han sido inherentes al proyecto
desde sus etapas iniciales.
La fabricación y desarrollo del
Dragón están a cargo del consorcio Tess Defence, creado en 2020, y compuesto
por empresas como Indra, SAPA, Escribano y Santa Bárbara Sistemas (filial de
General Dynamics). Indra asumió el rol de socio tecnológico y coordinador
industrial, centrándose en la integración de sistemas (C4ISR). SBS se encargaba
del chasis del vehículo (basado en el Piranha V, pero adaptado a las
necesidades españolas), SAPA proveía la transmisión (modelo SW624), y Escribano
era responsable de la torreta Guardian 30DM.
IiI. Arquitectura técnica del Dragón y sus compromisos de diseño
1.
Plataforma base
o Mowag
Piranha V.
o Arquitectura
modular, suspensión independiente Hydropneumatic II, dirección 8×8 con bloqueo
selectivo.
2.
Protección exigida por el Ejército español
o Balística:
STANAG 4569 Nivel 4 (14,5 mm AP a 500 m) en 360° + kits Nivel 5 frontal.
o Antiminas:
Nivel 4a/4b (10 kg TNT bajo rueda/casco) con kits adicionales.
o Protección
RPG: slat armor + ERA/NERA opcional.
3.
Cadena cinemática española
o Motor:
Scania DC13 544 CV (mismo que Piranha V suizo).
o Transmisión:
SAPA SW624 de desarrollo nacional (6+2 marchas), desarrollada específicamente
para el programa.
o Transferencia
y diferenciales: SAPA.
4.
Sistema de misión
o VCIS
Indra (Battle Management System español).
o Torreta
Guardian 30DM remota (Escribano M&E) con cañón Bushmaster II 30 mm Mk44S,
misil Spike-LR2 y optrónica propia.
Iv. Los tres grandes problemas técnicos
Relación potencia-peso
insuficiente.
El Piranha V original fue
diseñado para 30-31 toneladas de peso. Sin embargo, la configuración española
llega a 34-35 toneladas reales con todos los kits. La relación resultante es de
15,8-16,1 CV/tn, que resulta la más baja de todos los 8×8 modernos, lo que afecta
a la aceleración, la recuperación de velocidad en pendiente, la capacidad de
superar obstáculos, el consumo de combustible y la fatiga mecánica del
vehículo.
Transmisión SAPA SW624.
El problema técnico más grave del
sistema de tracción del Dragón es la falta de fiabilidad de la transmisión
SW624 de SAPA. Bajo condiciones de estrés operativo, se ha documentado que
la transmisión “entra en modo seguro y pasa a neutro” cuando el vehículo se
mantiene en pendientes superiores al 20% durante más de 8-10
minutos con peso máximo.
La causa principal de este fallo
es que el par motor máximo de la transmisión SW624 es insuficiente para el peso
real del vehículo, sumado a una limitada capacidad de disipación térmica en la
configuración española. Esta transición repentina a modo seguro representa un
riesgo crítico en un entorno de combate, ya que deja al vehículo inmóvil y lo
convierte en un blanco vulnerable.
Como medida provisional adoptada
en 2025, se están desarrollando actualizaciones de software para retrasar la
entrada en modo seguro de la transmisión, mitigando parcialmente el riesgo
durante las operaciones.
Gestión de energía y
estabilidad del VCIS
La integración electrónica y los
sistemas de mando, control, comunicaciones e inteligencia (C4ISR/VCIS), a cargo
de Indra, también han mostrado inmadurez, generando problemas de fiabilidad que
afectan la operatividad del vehículo.
Entre los fallos identificados
destaca el sistema de gestión de energía: las baterías pueden dejar de
cargarse debido a un error en el software de seguridad que controla la
generación de energía. Esta situación hace que el blindado sea logísticamente
inoperable y tácticamente vulnerable, especialmente considerando la dependencia
de los vehículos modernos de la conciencia situacional proporcionada por el
VCIS (Vehicle Communication & Information System)
Además, se han reportado
reinicios espontáneos de la torreta y de las pantallas durante movimientos
prolongados, lo que evidencia que la integración final de los sistemas de armas
no es completamente fiable.
La combinación de fallos de
transmisión, sobrecarga mecánica e inestabilidad electrónica reduce la
disponibilidad operativa del Dragón. La principal preocupación del Ejército
de Tierra es que el vehículo requerirá un tiempo de mantenimiento
desproporcionado respecto al tiempo que podrá operar en el terreno. La
necesidad de corregir mediante software los fallos en subsistemas críticos tras
la entrega de las primeras unidades (VCZ) indica que el tiempo medio entre
fallos (MTBF) está muy por debajo de los requisitos militares aceptables.
Estos problemas no son incidentes
aislados, sino síntomas de una deficiencia estructural en la integración.
El modelo de consorcio, centrado en maximizar el retorno industrial nacional,
ha resultado en la combinación de componentes clave desarrollados localmente
(transmisión SAPA, VCIS Indra) que, al interactuar, crean un sistema complejo y
poco probado, aumentando las probabilidades de fallo del conjunto.
V. Comparativa internacional (2025)
Vehículo | Peso (tn) | Carga útil (tn) | Potencia (CV) | CV/t | Protección | Mina | Coste estimado |
Piranha V | 30–31 | 14 | 544 | 17,6–18,1 | Nivel 4 + kits | 4a/4b | 3,5–5 M€ |
Boxer | 33–38,5 | 11-13,5 | 711–815 | 19–22 | Nivel 4–5 | 4a/4b | 4–9 M€ |
Patria AMV XP | 30–32 | 15 | 600 | 18,8–20 | Nivel 4 | 4a/4b | 4–5 M€ |
Terrex | ~33 | 9-13 | 711 | ~21,5 | Nivel 5 | 4a/4b | 6–8 M€ |
Freccia EVO | 29-30 | 7-10,5 | 720 | ~24 | Nivel 4-5 + kits | 4a/4b | 7–8,5 M€ |
Eitan | 30–35 | 10 | 750 | 21–25 | Nivel 4–5 | 4a/4b | 3–5 M€ |
Pandur II EVO | 22-25 | 8,5 | 455 | 19-20,5 | Nivel 3-4 | 3a/3b + kits | 3–5 M€ |
VCR Dragón | 32,5–35 | 9,4 | 544 | 15,8–16,3 | Nivel 4 + kits | 4a/4b | 6,5–7 M€ |
Análisis Comparativo:
Movilidad
Dragón presenta la peor relación
CV/t (15,8–16,3) de la comparativa. Pesa como un vehículo pesado, pero se mueve
como uno medio-ligero. Freccia EVO lidera en movilidad (~24 CV/t). Pandur II es
el más ligero, pero sacrifica blindaje para ello.
Protección frente a amenazas
modernas:
- Alta: Boxer, Eitan, Freccia EVO y Terrex
disponen de arquitectura multicapa, espaciado lateral, capacidad NERA/ERA
y sistemas APS hard-kill (Iron Fist) contra RPGs en tándem y drones FPV.
- Media: AMV XP y Piranha V mantienen
protección correcta con kits adicionales.
- Baja: Pandur II queda limitado por su menor
masa. Dragón sufre sobrepeso sin margen para kits avanzados, con blindaje
lateral insuficiente ante munición reforzada y EFP (Explosively Formed
Penetrators), sin solución APS y vulnerable ante drones FPV. Combina
desventajas de un vehículo pesado con protección de segunda generación,
inadecuado para adoptar ERA ligera, NERA mejorada, APS o refuerzos
anti-FPV/EFP.
Capacidades operativas
Boxer, Piranha V y Patria AMV destacan
en volumen interno y modularidad. Pandur II es estrecho, lo que es bueno para su
transporte, pero malo para la ergonomía. Todos son capaces de transportar 8
tropas, además de la tripulación, pero algunos como Patria AMV (12); Terrex y
Piranha V (10); y Eitan (9), la superan.
Dragón pierde volumen útil, tanto
en carga como en tropa, respecto al Piranha V por el peso extra y las adaptaciones.
Armamento
La torreta Guardian 30DM
(Bushmaster II Mk44S 30mm) tiene buena optrónica día/noche, pero presenta
inestabilidades en movimiento prolongado por problemas con el VCIS. Los misiles
Spike LR2 previstos no están aún integrados por incompatibilidades
electrónicas entre el VCIS, la torreta y la gestión de potencia; y el software
de tiro multicanal es aún inmaduro. Dragón carece hoy de capacidad anticarro
integrada, a diferencia de Boxer, Eitan, Freccia EVO, Terrex, Piranha V y Patria
AMV. Sistemas como Lance 2 (Boxer) o Samson Mk II (Eitan) son superiores en
madurez, integración APS y hunter-killer.
Coste-beneficio
Dragón se sitúa en rango
medio-alto (6,5–7 M€) pero queda penalizado en movilidad, protección real y
modernización. Piranha V, Patria y Eitan ofrecen mejores características a
coste similar o inferior. Boxer es el más protegido, pero también el más caro y
pesado.
Vi. Escenarios futuros (2026-2035)
|
Escenario |
Descripción |
Plazo IOC plena |
Coste adicional |
Disp. final |
|
1. Continuidad con reingeniería
profunda (“Dragón 2.0”) |
Motor Scania 730 CV
+ ZF o Allison + reducción peso |
2029-2031 |
450-650 M€ |
75-80 % |
|
2.Piranha V estándar +
componentes españoles |
Cadena cinemática
probada + torre y VCIS españoles |
2028-2029 |
100-180 M€ |
>85 % |
|
3. Cancelación y nuevo concurso
internacional |
Abrir nuevo
concurso (Boxer, Patria,Terrex…) |
2032-2035 |
>1.000 M€ (indem.
est.) |
>90 % |
|
4. Status quo (aceptar vehículo
limitado) |
Seguir con
restricciones operativas |
2027 |
Bajo |
60-65 % |
Escenario 1 – “Dragón 2.0”
España decide seguir adelante con
el programa, se cambia el motor por uno de 730 CV, se sustituye la transmisión
SAPA por una ZF o Allison y se recorta algo de blindaje. El vehículo acabaría
funcionando, pero la factura extra sería de 450-650 millones de euros; el coste
por unidad ascendería a unos 8,5 millones de euros; y las primeras unidades
operativas no llegarían hasta 2029-2031. Acabaría llegando tarde y siendo el
más caro de los modelos comparables. La reciente decisión del Ministerio de
Defensa de ampliar el plazo de entrega de los VCR Dragón hasta el año 2028, y
añadir aún más requerimientos al programa, parece indicar que este escenario ha
sido el elegido…por ahora.
Escenario 2 – “Piranha V
españolizado rápido”
Se reconoce que nadie en España
domina aún la transmisión pesada y se compra la cadena cinemática completa ya
probada (motor + caja ZF), tal como la usan funcionalmente en Dinamarca o
Rumanía. Sobre ella se monta lo que sí funciona o es imprescindible: la torreta
Guardian 30 de Escribano y el VCIS de Indra simplificado. En 2028-2029 el
Ejército tendría un vehículo fiable, móvil y disponible, con coste adicional
mínimo (100-180 M€) y manteniendo el 65% de retorno industrial. Sería aceptar
que no todo tiene que ser 100 % español para que sea útil en combate.
Escenario 3 – “Cancelación y
nuevo concurso”
Se corta por lo sano cancelando
el contrato, con 800-1.200 millones posibles en indemnizaciones y se abre un nuevo
concurso internacional. Entre 2032 y 2035 llegarían Boxer, Patria o Piranha V.
España tendría el mejor vehículo posible, pero la industria nacional recibiría
un golpe reputacional mortal. Es la decisión final que nadie quiere tomar salvo
que el Dragón siga parándose en cada cuesta en 2027 (lo que no es improbable).
Escenario 4 – “Status quo”
Se declara la capacidad operativa
en 2027 tal y como esté el vehículo, pero con un manual lleno de asteriscos:
peso limitado a 32,5 tn, pendientes suaves, mantenimiento caro y continuado.
Sería aceptar un blindado mediocre para no reconocer públicamente el fracaso:
la solución más barata a corto plazo, pero comprometería seriamente la
efectividad operativa en escenarios de alta intensidad. Debería ser inasumible,
pero ya se han aceptado seis unidades en esas condiciones.
Recomendación
Se recomienda proceder a la
activación del escenario 2: Utilización de la plataforma estándar del Piranha
V con algunos componentes españoles. La estrategia industrial debería
centrarse en asegurar y maximizar la soberanía tecnológica en los
ámbitos de alto valor añadido y más fácilmente transferibles: la torre
Guardian 30DM de Escribano y el sistema de Mando y Control (VCIS) de Indra.
Esto garantiza la continuidad de la carga de trabajo de la industria de defensa
española en los sistemas críticos, al tiempo que se mitiga el riesgo de
movilidad mediante el uso de una plataforma base Piranha V certificada y
fiable.
Esta segunda alternativa ofrece
la ruta más segura y rápida para la obtención de un VCR funcional y
españolizado, estimando una IOC en 2,5-3 años. Un plazo razonable que
proporciona la capacidad operativa necesaria para la renovación de la flota
BMR/VEC de manera controlada y con un riesgo técnico minimizado, lo que no está
garantizado con ninguna de las demás opciones, que llevan a retrasos dolorosos,
costes desbocados o vehículos que no estarán disponibles cuando se necesiten.
Conclusión
El VCR 8×8 Dragón ha permitido
avances significativos para la industria española en torres, electrónica y
fabricación, pero no ha logrado su objetivo fundamental: proporcionar en
2025 un vehículo fiable y plenamente operativo para las brigadas del Ejército
de Tierra.
El problema de fondo no reside en
un único fallo técnico, sino en la conjunción de exigencias de protección que
elevaron el peso por encima de lo previsto, nacionalización prematura de una
transmisión pesada, integración electrónica inmadura y gobernanza industrial
basada en retornos más que en madurez tecnológica.
La solución no pasa por seguir
parcheando una plataforma que nació con compromisos de diseño irreconciliables,
sino por reorientar el programa hacia una arquitectura probada que garantice la
movilidad y disponibilidad del vehículo, preservando al mismo tiempo las
capacidades industriales nacionales en aquellos ámbitos donde España puede
competir con éxito.
Porque, en defensa, la capacidad
operativa no admite ideología: o funciona en el campo de batalla, o no sirve.

No hay comentarios:
Publicar un comentario