jueves, 4 de diciembre de 2025

VCR Dragón: Anatomía de un programa en crisis

Evaluación y escenarios de futuro del programa 8x8 español

Introducción y estado actual (diciembre 2025)

El Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8x8 Dragón, destinado a sustituir las antiguas flotas de BMR, TOA y VEC, se enfrenta un momento crítico. Más allá de los repetidos retrasos en la producción, que se extiende ya por 16 años desde su concepción, existen graves problemas para la aceptación por parte del Ejército de Tierra de las once primeras unidades entregadas debido a deficiencias técnicas relevantes.

Con un coste ejecutado hasta la fecha superior a los 2.400 millones de euros, el Dragón se encuentra en el punto más crítico desde su inicio.

 

I. CRONOLOGÍA DEL PROGRAMA

Año

Hito principal

Decisión clave que marcó el futuro

2009

Nace el programa VCR 8×8 como sustituto del BMR/VEC

Se exige “máximo retorno industrial nacional”

2015

Compra de 5 Piranha V a GDELS-Suiza como demostradores tecnológicos

Se decide usar Piranha V como base

2017-18

Concurso internacional: ganan GDELS-SBS + Indra + SAPA

Se obliga a nacionalizar transmisión y gran parte de electrónica

2019

Se descarta Patria AMV XP y Boxer por “falta de soberanía”

Decisión política clave

2020

Creación de Tess Defence S.A. y firma del contrato marco (348+opción 700) por 2.100 M€

100 % retorno industrial en producción

2022

Primer prototipo rodando

Ya se detectan problemas de temperatura en la transmisión

Ene 2025

Informe interno del Ministerio reconoce problemas graves en transmisión desde enero

Filtrado por El Independiente

Abr 2025

Entrega de los primeros VCZ y comienzo de Evaluación Operativa

Primeras paradas en neutro de la transmisión

Dic 2025

Se extiende a 2028 el plazo de entrega de los 8x8 Dragón

Se añaden nuevas modificaciones en la configuración de los VCR

 

Ii. Marco Estratégico y Contexto Industrial de la Crisis

La adquisición de cinco unidades del Piranha V en 2015 sirvió como base para los prototipos del programa VBMR, que finalmente derivó en el Dragón. Esta larga línea temporal previa a la producción indica que las dificultades técnicas han sido inherentes al proyecto desde sus etapas iniciales.

La fabricación y desarrollo del Dragón están a cargo del consorcio Tess Defence, creado en 2020, y compuesto por empresas como Indra, SAPA, Escribano y Santa Bárbara Sistemas (filial de General Dynamics). Indra asumió el rol de socio tecnológico y coordinador industrial, centrándose en la integración de sistemas (C4ISR). SBS se encargaba del chasis del vehículo (basado en el Piranha V, pero adaptado a las necesidades españolas), SAPA proveía la transmisión (modelo SW624), y Escribano era responsable de la torreta Guardian 30DM.

 

IiI. Arquitectura técnica del Dragón y sus compromisos de diseño

1.      Plataforma base

o    Mowag Piranha V.

o Arquitectura modular, suspensión independiente Hydropneumatic II, dirección 8×8 con bloqueo selectivo.

2.      Protección exigida por el Ejército español

o     Balística: STANAG 4569 Nivel 4 (14,5 mm AP a 500 m) en 360° + kits Nivel 5 frontal.

o   Antiminas: Nivel 4a/4b (10 kg TNT bajo rueda/casco) con kits adicionales.

o Protección RPG: slat armor + ERA/NERA opcional.

3.      Cadena cinemática española

o    Motor: Scania DC13 544 CV (mismo que Piranha V suizo).

o Transmisión: SAPA SW624 de desarrollo nacional (6+2 marchas), desarrollada específicamente para el programa.

o     Transferencia y diferenciales: SAPA.

4.      Sistema de misión

o VCIS Indra (Battle Management System español).

o Torreta Guardian 30DM remota (Escribano M&E) con cañón Bushmaster II 30 mm Mk44S, misil Spike-LR2 y optrónica propia.

 

Iv. Los tres grandes problemas técnicos

Relación potencia-peso insuficiente.

El Piranha V original fue diseñado para 30-31 toneladas de peso. Sin embargo, la configuración española llega a 34-35 toneladas reales con todos los kits. La relación resultante es de 15,8-16,1 CV/tn, que resulta la más baja de todos los 8×8 modernos, lo que afecta a la aceleración, la recuperación de velocidad en pendiente, la capacidad de superar obstáculos, el consumo de combustible y la fatiga mecánica del vehículo.

Transmisión SAPA SW624.

El problema técnico más grave del sistema de tracción del Dragón es la falta de fiabilidad de la transmisión SW624 de SAPA. Bajo condiciones de estrés operativo, se ha documentado que la transmisión “entra en modo seguro y pasa a neutro” cuando el vehículo se mantiene en pendientes superiores al 20% durante más de 8-10 minutos con peso máximo.

La causa principal de este fallo es que el par motor máximo de la transmisión SW624 es insuficiente para el peso real del vehículo, sumado a una limitada capacidad de disipación térmica en la configuración española. Esta transición repentina a modo seguro representa un riesgo crítico en un entorno de combate, ya que deja al vehículo inmóvil y lo convierte en un blanco vulnerable.

Como medida provisional adoptada en 2025, se están desarrollando actualizaciones de software para retrasar la entrada en modo seguro de la transmisión, mitigando parcialmente el riesgo durante las operaciones.

Gestión de energía y estabilidad del VCIS

La integración electrónica y los sistemas de mando, control, comunicaciones e inteligencia (C4ISR/VCIS), a cargo de Indra, también han mostrado inmadurez, generando problemas de fiabilidad que afectan la operatividad del vehículo.

Entre los fallos identificados destaca el sistema de gestión de energía: las baterías pueden dejar de cargarse debido a un error en el software de seguridad que controla la generación de energía. Esta situación hace que el blindado sea logísticamente inoperable y tácticamente vulnerable, especialmente considerando la dependencia de los vehículos modernos de la conciencia situacional proporcionada por el VCIS (Vehicle Communication & Information System)

Además, se han reportado reinicios espontáneos de la torreta y de las pantallas durante movimientos prolongados, lo que evidencia que la integración final de los sistemas de armas no es completamente fiable.

La combinación de fallos de transmisión, sobrecarga mecánica e inestabilidad electrónica reduce la disponibilidad operativa del Dragón. La principal preocupación del Ejército de Tierra es que el vehículo requerirá un tiempo de mantenimiento desproporcionado respecto al tiempo que podrá operar en el terreno. La necesidad de corregir mediante software los fallos en subsistemas críticos tras la entrega de las primeras unidades (VCZ) indica que el tiempo medio entre fallos (MTBF) está muy por debajo de los requisitos militares aceptables.

Estos problemas no son incidentes aislados, sino síntomas de una deficiencia estructural en la integración. El modelo de consorcio, centrado en maximizar el retorno industrial nacional, ha resultado en la combinación de componentes clave desarrollados localmente (transmisión SAPA, VCIS Indra) que, al interactuar, crean un sistema complejo y poco probado, aumentando las probabilidades de fallo del conjunto.

 

V. Comparativa internacional (2025)

Vehículo

Peso (tn)

Carga útil (tn)

Potencia (CV)

CV/t

Protección

Mina

Coste estimado

Piranha V

30–31

14

544

17,6–18,1

Nivel 4 + kits

4a/4b

3,5–5 M€

Boxer

33–38,5

11-13,5

711–815

19–22

Nivel 4–5

4a/4b

4–9 M€

Patria AMV XP

30–32

15

600

18,8–20

Nivel 4

4a/4b

4–5 M€

Terrex

~33

9-13

711

~21,5

Nivel 5

4a/4b

6–8 M€

Freccia EVO

29-30

7-10,5

720

~24

Nivel 4-5 + kits

4a/4b

7–8,5 M€

Eitan

30–35

10

750

21–25

Nivel 4–5

4a/4b

3–5 M€

Pandur II EVO

22-25

8,5

455

19-20,5

Nivel 3-4

3a/3b + kits

3–5 M€

VCR Dragón

32,5–35

9,4

544

15,8–16,3

Nivel 4 + kits

4a/4b

6,5–7 M€

Análisis Comparativo:

Movilidad

Dragón presenta la peor relación CV/t (15,8–16,3) de la comparativa. Pesa como un vehículo pesado, pero se mueve como uno medio-ligero. Freccia EVO lidera en movilidad (~24 CV/t). Pandur II es el más ligero, pero sacrifica blindaje para ello.

Protección frente a amenazas modernas:

  • Alta: Boxer, Eitan, Freccia EVO y Terrex disponen de arquitectura multicapa, espaciado lateral, capacidad NERA/ERA y sistemas APS hard-kill (Iron Fist) contra RPGs en tándem y drones FPV.
  • Media: AMV XP y Piranha V mantienen protección correcta con kits adicionales.
  • Baja: Pandur II queda limitado por su menor masa. Dragón sufre sobrepeso sin margen para kits avanzados, con blindaje lateral insuficiente ante munición reforzada y EFP (Explosively Formed Penetrators), sin solución APS y vulnerable ante drones FPV. Combina desventajas de un vehículo pesado con protección de segunda generación, inadecuado para adoptar ERA ligera, NERA mejorada, APS o refuerzos anti-FPV/EFP.

Capacidades operativas

Boxer, Piranha V y Patria AMV destacan en volumen interno y modularidad. Pandur II es estrecho, lo que es bueno para su transporte, pero malo para la ergonomía. Todos son capaces de transportar 8 tropas, además de la tripulación, pero algunos como Patria AMV (12); Terrex y Piranha V (10); y Eitan (9), la superan.

Dragón pierde volumen útil, tanto en carga como en tropa, respecto al Piranha V por el peso extra y las adaptaciones.

Armamento

La torreta Guardian 30DM (Bushmaster II Mk44S 30mm) tiene buena optrónica día/noche, pero presenta inestabilidades en movimiento prolongado por problemas con el VCIS. Los misiles Spike LR2 previstos no están aún integrados por incompatibilidades electrónicas entre el VCIS, la torreta y la gestión de potencia; y el software de tiro multicanal es aún inmaduro. Dragón carece hoy de capacidad anticarro integrada, a diferencia de Boxer, Eitan, Freccia EVO, Terrex, Piranha V y Patria AMV. Sistemas como Lance 2 (Boxer) o Samson Mk II (Eitan) son superiores en madurez, integración APS y hunter-killer.

Coste-beneficio

Dragón se sitúa en rango medio-alto (6,5–7 M€) pero queda penalizado en movilidad, protección real y modernización. Piranha V, Patria y Eitan ofrecen mejores características a coste similar o inferior. Boxer es el más protegido, pero también el más caro y pesado.

 

Vi. Escenarios futuros (2026-2035)

Escenario

Descripción

Plazo IOC plena

Coste adicional

Disp. final

1. Continuidad con reingeniería profunda (“Dragón 2.0”)

Motor Scania 730 CV + ZF o Allison + reducción peso

2029-2031

450-650 M€

75-80 %

2.Piranha V estándar + componentes españoles

Cadena cinemática probada + torre y VCIS españoles

2028-2029

100-180 M€

>85 %

3. Cancelación y nuevo concurso internacional

Abrir nuevo concurso (Boxer, Patria,Terrex…)

2032-2035

>1.000 M€ (indem. est.)

>90 %

4. Status quo (aceptar vehículo limitado)

Seguir con restricciones operativas

2027

Bajo

60-65 %

Escenario 1 – “Dragón 2.0” 

España decide seguir adelante con el programa, se cambia el motor por uno de 730 CV, se sustituye la transmisión SAPA por una ZF o Allison y se recorta algo de blindaje. El vehículo acabaría funcionando, pero la factura extra sería de 450-650 millones de euros; el coste por unidad ascendería a unos 8,5 millones de euros; y las primeras unidades operativas no llegarían hasta 2029-2031. Acabaría llegando tarde y siendo el más caro de los modelos comparables. La reciente decisión del Ministerio de Defensa de ampliar el plazo de entrega de los VCR Dragón hasta el año 2028, y añadir aún más requerimientos al programa, parece indicar que este escenario ha sido el elegido…por ahora.

Escenario 2 – “Piranha V españolizado rápido” 

Se reconoce que nadie en España domina aún la transmisión pesada y se compra la cadena cinemática completa ya probada (motor + caja ZF), tal como la usan funcionalmente en Dinamarca o Rumanía. Sobre ella se monta lo que sí funciona o es imprescindible: la torreta Guardian 30 de Escribano y el VCIS de Indra simplificado. En 2028-2029 el Ejército tendría un vehículo fiable, móvil y disponible, con coste adicional mínimo (100-180 M€) y manteniendo el 65% de retorno industrial. Sería aceptar que no todo tiene que ser 100 % español para que sea útil en combate.

Escenario 3 – “Cancelación y nuevo concurso” 

Se corta por lo sano cancelando el contrato, con 800-1.200 millones posibles en indemnizaciones y se abre un nuevo concurso internacional. Entre 2032 y 2035 llegarían Boxer, Patria o Piranha V. España tendría el mejor vehículo posible, pero la industria nacional recibiría un golpe reputacional mortal. Es la decisión final que nadie quiere tomar salvo que el Dragón siga parándose en cada cuesta en 2027 (lo que no es improbable).

Escenario 4 – “Status quo”

Se declara la capacidad operativa en 2027 tal y como esté el vehículo, pero con un manual lleno de asteriscos: peso limitado a 32,5 tn, pendientes suaves, mantenimiento caro y continuado. Sería aceptar un blindado mediocre para no reconocer públicamente el fracaso: la solución más barata a corto plazo, pero comprometería seriamente la efectividad operativa en escenarios de alta intensidad. Debería ser inasumible, pero ya se han aceptado seis unidades en esas condiciones.

Recomendación

Se recomienda proceder a la activación del escenario 2: Utilización de la plataforma estándar del Piranha V con algunos componentes españoles. La estrategia industrial debería centrarse en asegurar y maximizar la soberanía tecnológica en los ámbitos de alto valor añadido y más fácilmente transferibles: la torre Guardian 30DM de Escribano y el sistema de Mando y Control (VCIS) de Indra. Esto garantiza la continuidad de la carga de trabajo de la industria de defensa española en los sistemas críticos, al tiempo que se mitiga el riesgo de movilidad mediante el uso de una plataforma base Piranha V certificada y fiable. 

Esta segunda alternativa ofrece la ruta más segura y rápida para la obtención de un VCR funcional y españolizado, estimando una IOC en 2,5-3 años. Un plazo razonable que proporciona la capacidad operativa necesaria para la renovación de la flota BMR/VEC de manera controlada y con un riesgo técnico minimizado, lo que no está garantizado con ninguna de las demás opciones, que llevan a retrasos dolorosos, costes desbocados o vehículos que no estarán disponibles cuando se necesiten.

 

Conclusión 

El VCR 8×8 Dragón ha permitido avances significativos para la industria española en torres, electrónica y fabricación, pero no ha logrado su objetivo fundamental: proporcionar en 2025 un vehículo fiable y plenamente operativo para las brigadas del Ejército de Tierra.

El problema de fondo no reside en un único fallo técnico, sino en la conjunción de exigencias de protección que elevaron el peso por encima de lo previsto, nacionalización prematura de una transmisión pesada, integración electrónica inmadura y gobernanza industrial basada en retornos más que en madurez tecnológica.

La solución no pasa por seguir parcheando una plataforma que nació con compromisos de diseño irreconciliables, sino por reorientar el programa hacia una arquitectura probada que garantice la movilidad y disponibilidad del vehículo, preservando al mismo tiempo las capacidades industriales nacionales en aquellos ámbitos donde España puede competir con éxito.

Porque, en defensa, la capacidad operativa no admite ideología: o funciona en el campo de batalla, o no sirve.

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