¿Qué hacemos con los BMR cuando lleguen los VCR Dragón?
INTRODUCCIÓN
España opera hoy entre 600 y 650
BMR/VEC 6x6 operativos, tras bajas progresivas y donaciones a Ucrania. Su
sustituto, el VCR 8x8 Dragón, acumula retrasos estructurales: a febrero de 2026
se han entregado unas 40 unidades, lejos de los 348 de la Fase 1 desplazada ya
a 2028-2029. La masa crítica operativa realista no llegará antes de 2030-2031.
Esto genera un vacío táctico que
la planificación oficial prefiere no verbalizar: durante al menos una década,
las unidades mecanizadas operan con material inadecuado para un conflicto
moderno. La pregunta no es si el BMR está obsoleto para su rol original — lo
está —, sino qué hacemos con centenares de chasis funcionales mientras
esperamos al futuro.
La respuesta es cuádruple, y se
fundamenta en la lección central de Ucrania: la masa adaptada es más
importante que la perfección futura. Un BMR reconvertido no es un Dragón.
Pero un Dragón que no existe tampoco es nada.
Esta propuesta no sustituye ni
pretende retrasar programas estructurales. Se trata de evitar que la transición
entre programas se convierta en improvisación sin concepto doctrinal. Un ET
orientado hacia la defensa nacional y los compromisos OTAN no puede permitirse
una década de vacío de capacidades entre lo que retira y lo que recibe.
1. La cuestión de la masa
España carece de masa crítica de
plataformas terrestres para los escenarios que su propia planificación
contempla. La defensa del territorio nacional — Ceuta, Melilla, Baleares,
Canarias y el extenso litoral peninsular — exige una cantidad de sistemas desplegables
que el inventario actual no proporciona. Los 348 Dragón previstos dotarán a las
unidades de maniobra de primera línea, pero dejan desnudas cuatro funciones
esenciales: fuegos indirectos orgánicos embarcados, fuegos de precisión
distribuidos, guerra electrónica táctica y seguridad de retaguardia.
Reconvertir entre 230 y 315 BMR
en cuatro variantes especializadas cubre estos déficits con una inversión de
180-440 millones de euros en cuatro a seis años (incluyendo recapitalización de
chasis). Con un presupuesto de defensa del 2,5-3% del PIB, estamos hablando de
entre el 1% y el 2,5% del gasto anual. Es perfectamente asumible.
Condición previa: selección de
chasis y recapitalización
Un chasis de BMR de 35+ años no
es solo una caja de metal. Es un motor Pegaso cuya cadena de suministros está
en respiración asistida, cableado obsoleto, sistemas hidráulicos fatigados y
diferencias significativas entre series de producción. No se puede montar un
sistema de armas de dos millones de euros sobre un vehículo que puede fallar en
mitad de un despliegue.
Cualquier reconversión seria
requiere un plan de selección y recapitalización estructurado:
Inspección y clasificación de
chasis mediante ensayos de ultrasonidos y fatiga estructural, clasificando
cada vehículo en tres categorías: (A) aptos para reconversión pesada —
merodeador y EW, que requieren mayor integridad estructural y capacidad
eléctrica —; (B) aptos para portamortero — exigiendo refuerzo específico de
chasis, suspensión y barras de torsión para absorber el retroceso continuado
del 120 mm —; (C) aptos solo para vigilancia/C-UAS, la variante menos exigente
mecánicamente.
Gran Revisión (RG) o
remotorización de los chasis seleccionados, incluyendo actualización mínima
de suspensión y amortiguación para soportar el peso añadido de cada variante.
Canibalización estructurada del parque restante como fuente de repuestos, con
banco de repuestos centralizado.
Coste adicional estimado:
150.000-300.000 € por vehículo en RG, lo que añade 30-90 M€ al programa total.
Es un sobrecoste significativo pero ineludible: sin él, la reconversión dura
cinco años operativos antes de que los problemas mecánicos la invaliden.
Además, las cuatro variantes
deben incorporar un kit de supervivencia estándar BMR-2026 transversal:
jaula anti-dron, revestimiento anti-esquirlas, supresor térmico básico, jammer
C-UAS ligero y camuflaje multiespectral. En un campo de batalla donde el dron
FPV de 500 euros es la amenaza más ubicua, desplegar cualquier vehículo sin
protección mínima es negligencia. La evolución futura hacia sistemas hard-kill
ligeros y detección acústica de drones queda como línea de mejora incremental.
2. BMR-Portamortero 120 mm, fuego indirecto PARA el batallón
2.1. Por qué es la primera
prioridad
Es la variante con mejor
combinación de necesidad inmediata, madurez tecnológica, coste mínimo y
resistencia institucional baja. Puede estar operativa en 18-24 meses con
tecnología que el ET ya conoce. Y cubre un déficit que ninguna de las otras
tres variantes resuelve.
España tiene un problema grave de
fuegos indirectos orgánicos a nivel batallón. Las secciones de morteros de 81
mm proporcionan fuego curvo, pero con alcance limitado (4-5 km) y efecto
terminal modesto. El salto al 155 mm de artillería es enorme en alcance y
potencia, pero también en tiempo de respuesta y burocracia de coordinación. En
medio queda un vacío de fuegos de 120 mm que otros ejércitos de referencia
cubren con morteros pesados embarcados: el AMOS finlandés-sueco, el CARDOM
israelí, el Nona-SVK ruso, el Ragnarok noruego. Todos responden a la misma
lógica: fuego curvo potente, embarcado, con capacidad de shoot-and-scoot.
El ET opera morteros de 120 mm
EXPAL M-40 en versión remolcada, pero su vulnerabilidad en el campo de batalla
moderno es extrema: un mortero estático con dotación expuesta es objetivo
prioritario para drones FPV y contrabatería. En Ucrania, la supervivencia media
de una posición de mortero estática tras abrir fuego se mide en minutos.
2.2. Misiones que cubre y que
las otras variantes no cubren
Supresión sostenida. Ni la
munición merodeadora ni la EAR del BMR-Vigilancia proporcionan fuego de área
persistente. Una sección de 4 BMR-portamortero mantiene supresión continua con
un coste por salva ridículo: 20 granadas HE de 120 mm a 500-800 € frente a 20
municiones merodeadoras a 20.000-50.000 € cada una.
Iluminación y humo.
Capacidades esenciales para maniobra nocturna y ruptura de contacto que ninguna
otra variante ofrece.
Contrabatería inmediata.
Contra morteros y artillería ligera enemiga en el rango de 8-13 km, el 120 mm
con munición guiada GPS (tipo EXPAL EIMOS) proporciona respuesta orgánica sin
depender de artillería de brigada. Requiere integración con radares de
contrabatería tipo ARTHUR y UAS orgánicos de adquisición de objetivos a nivel
grupo táctico.
Apoyo directo a la maniobra.
El mortero de 120 mm es el sistema de fuego indirecto que mejor se integra con
el ritmo de la compañía: va donde va la unidad, responde en segundos, y el jefe
de batallón tiene control directo.
2.3. Concepto técnico y
honestidad sobre limitaciones
La solución inicial es un mortero
de 120 mm montado en el compartimento trasero del BMR con placa base reforzada,
tiro a través de escotilla superior y sistema de puntería digital conectado a
SIMACA/TALOS. Cadencia de 6-8 disparos por minuto.
Hay que ser honesto sobre dos
puntos. Primero: el tiro desde escotilla abierta mantiene la dotación
parcialmente expuesta; es una solución de transición, y el objetivo doctrinal
debe ser la evolución hacia un sistema semi-automatizado tipo CARDOM bajo protección
completa de blindaje, con capacidad MRSI y cadencia de 10-12 dpm. Segundo: el
retroceso continuado de un mortero de 120 mm sobre un chasis BMR que no fue
diseñado para ello exige ensayos de fatiga rigurosos y refuerzos específicos de
chasis, suspensión y barras de torsión. No basta con reforzar la placa base;
hay que garantizar que la plataforma no desarrolle grietas de fatiga tras
centenares de disparos. Esto añade coste de ingeniería y plazo de validación
que deben reflejarse en la planificación.
El BMR-portamortero no invade el
rol de la artillería de campaña. Extiende el fuego curvo orgánico al batallón —
exactamente como hacen NEMO, RBS 120 y CARDOM en ejércitos OTAN de referencia
—, liberando a la artillería para centrarse en contrabatería operativa y fuegos
profundos.
2.4. Números, plazo y coste
|
Parámetro |
Especificación |
|
Vehículos |
50-70 unidades
(sección de 4-6 por batallón de maniobra) |
|
Alcance |
8-13 km
(convencional), 16+ km con munición de alcance extendido |
|
Munición embarcada |
40-50 granadas por
vehículo (HE, humo, iluminación, guiada GPS) |
|
Coste por unidad |
400.000-800.000 €
(sin RG) |
|
Coste total |
20-56 M€ |
|
Plazo IOC |
18-24 meses |
|
Integración |
Cálculo digital de
datos de tiro, enlace SIMACA/TALOS, radar contrabatería |
Base industrial completamente
nacional (EXPAL para mortero y munición). Mínimo cambio doctrinal: el ET ya
sabe emplear morteros de 120 mm; lo que cambia es la plataforma. Asignación
orgánica: sección de morteros pesados embarcados dentro de la compañía de apoyo
del grupo táctico, con autoridad plena del jefe de batallón para salvas
convencionales (HE/humo/iluminación) y coordinación con artillería para
munición guiada.
3. Portador de municiones merodeadoras, Fuegos de precisión
3.1. El binomio que completa
el espectro
Si el portamortero cubre el fuego
de área y supresión, la munición merodeadora cubre el otro extremo: la caza
quirúrgica de objetivos de alto valor. Juntos forman un binomio que proporciona
al grupo táctico el espectro completo de fuegos indirectos sobre ruedas. El
mortero bate trincheras, suprime posiciones y genera humo; el merodeador
destruye el blindado que contraataca, el radar que adquiere y el puesto de
mando que coordina.
Un BMR equipado con un
multilanzador de 8-12 bocas para munición Q-SLAM (Arquimea tiene la Q-SLAM-40
en servicio limitado en Infantería de Marina, con desarrollos Q-SLAM-100 en
curso) proporciona al grupo táctico capacidad de ataque de precisión a 15-40 km
(Q-SLAM-40) y potencialmente 40-100 km (Q-SLAM-100), con loitering,
reorientación en vuelo y selección terminal.
3.2. Dos niveles de empleo
Fuegos tácticos orgánicos
(15-30 km): bajo control del jefe de batallón, contra objetivos de
oportunidad, con ROE pre-aprobadas por categoría de objetivo.
Fuegos profundos coordinados
(30-80+ km): bajo control de brigada, integrados en SIMACA/TALOS con
coordinación ATO/ACO y fusión ISR.
Si cada compañía lanza municiones
a 50 km sin integración en la red de fuegos conjunta, se generan riesgos de
fratricidio aéreo. El BMR-merodeador no puede ser un lobo solitario; debe ser
un nodo más de la Red de Fuegos. En defensa costera, un despliegue distribuido
proporciona capacidad anti-superficie sin requerir misiles antibuque de alto
coste.
3.3. Lo que hay que asumir: el
entorno no será limpio
Ningún sistema loitering opera
hoy en entorno electromagnético permisivo. Cualquier adversario con capacidad
EW degradará GNSS, interferirá enlaces de datos e intentará cegar los sensores
terminales. El programa debe exigir desde el diseño: navegación inercial
alternativa a GNSS, enlace de datos redundante con modos de baja probabilidad
de interceptación, y modo autónomo terminal para la fase final de ataque. Sin
estas capacidades, la munición merodeadora es un arma de tiempo de paz.
3.4. Complemento, no sustituto
Las municiones merodeadoras no
abolen la artillería. El 155 mm sigue siendo insustituible para supresión
masiva y cribado de zona, y el BMR-portamortero cubre esas mismas funciones a
nivel orgánico de batallón. Lo que el merodeador ofrece son fuegos quirúrgicos
y caza de alto valor. Pero esta coexistencia fuerza al Arma de Artillería a
evolucionar hacia un rol de gestión integral de fuegos de zona, coordinando
enjambres de municiones merodeadoras junto con sus propios sistemas.
3.4. Números, plazo y coste
|
Parámetro |
Especificación |
|
Vehículos |
50-70 unidades
(secciones de 3, orgánicas a GT/batallón) |
|
Sistema de armas |
Multilanzador 8-12
bocas, munición Q-SLAM-40/100 |
|
Coste por unidad |
2-3 M€
(reconversión + RG + lanzador + stock inicial 2 salvas/vehículo) |
|
Coste total |
100-210 M€ |
|
Plazo IOC |
30-36 meses |
|
Integración C4I |
Link-16 o
equivalente nacional, conexión SIMACA/TALOS |
Supervivencia basada en
dispersión, ocultación multiespectral y shoot-and-scoot inferior a tres
minutos. El sistema requiere contratos de producción continua de municiones
(20.000-50.000 €/unidad Q-SLAM-40) y stocks de guerra pre-posicionados. El
mayor error del planeamiento español es comprar plataformas sin comprar
suficiente munición: este programa debe incluir reserva de guerra mínima de 3-4
salvas completas por lanzador desde el primer día.
4. Plataforma de ew y señuelo, El multiplicador invisible
España tiene un déficit
estructural en EW. Ucrania demuestra cada día que la capacidad de degradar
comunicaciones adversarias, cegar drones y generar firmas electromagnéticas
falsas tiene un efecto operacional desproporcionado. Si un adversario debe asumir
que cualquier firma puede ser real o falsa, su ciclo de decisión se ralentiza,
su consumo de municiones se multiplica contra fantasmas y su confianza en ISR
se degrada. Todo ello sin disparar un tiro.
Un solo vehículo emisor de
señuelos puede obligar al adversario a dispersar su targeting entre objetivos
reales y fantasmas. Jamming táctico contra enlaces de drones. Denegación de
espectro como complemento C-UAS. Operaciones de decepción integradas en la
maniobra.
Integración orgánica y
arquitectura
Los BMR-EW no deben quedar
exclusivamente bajo el REGEW 32. Deben organizarse en células móviles de 2-3
vehículos asignadas orgánicamente a nivel brigada. La EW moderna es
descentralizada o es irrelevante. Esto requiere células de planificación EW en
los centros de operaciones de brigada con personal específico y gestión de
espectro en tiempo real.
La arquitectura de los sistemas
debe ser modular y definida por software, no atada a bandas de
frecuencia fijas. Los conflictos actuales muestran que el adversario salta de
frecuencia, usa enlaces cifrados y explota bandas imprevistas. Un jammer que
solo cubre 900 MHz-5,8 GHz queda obsoleto cuando el enemigo se mueve a otra banda.
El ciclo rápido de actualización software y una célula de análisis espectral
desplegable no son lujos: son la razón por la que el sistema seguirá siendo
útil dentro de dos años.
El riesgo de interferencia propia
es real: un jammer mal coordinado ciega drones propios e interfiere
comunicaciones PR4G. Y un vehículo que emite señales es imán para misiles
antirradiación: emisión intermitente tipo burst, geolocalización pasiva, desplazamientos
frecuentes y fumígenos multiespectrales son obligatorios en el concepto de
empleo.
|
Parámetro |
Especificación |
|
Vehículos |
30-45 unidades
(células de 2-3 por brigada/GT) |
|
Sistemas |
Jammer multibanda
definido por software, emisores de señuelo, APU dedicada |
|
Coste por unidad |
500.000-1.200.000 € |
|
Coste total |
15-54 M€ |
|
Plazo IOC |
36-42 meses |
|
Integración |
Indra como
integrador nacional, cooperación Hensoldt/Elettronica |
5. Nodos C-UAS y seguridad de retaguardia, Lo que nadie quiere hacer
La seguridad de zona de
retaguardia es la capacidad que todo ejército necesita y ninguno quiere
financiar. Bases aéreas, puertos y nudos logísticos carecen en España de
elementos de seguridad mecanizados dedicados.
Un BMR modernizado con EAR
Guardian 2.0 y cámaras EO/IR ya es útil para patrulla de perímetro. Pero si le
añadimos radar de corto alcance e inhibidor de drones, se transforma en el nodo
C-UAS que las bases aéreas necesitan hoy. Protección perimetral con capacidad
C-UAS integrada. Vigilancia fronteriza en Ceuta y Melilla. Escolta de convoyes
logísticos. Puestos de control dinámicos. Integración en COP/BMS para
consciencia situacional compartida.
Para que esta capacidad no se
diluya, proponemos Unidades de Protección de Infraestructura Crítica y
Retaguardia (UPICR), orgánicas a nivel división o mando territorial,
operadas parcialmente por personal de reserva. Vigencia operativa limitada a
2033-2035; la reconversión es un puente, no un destino.
|
Parámetro |
Especificación |
|
Vehículos |
100-130 unidades
(incluyendo variantes VEC) |
|
Armamento |
EAR Guardian 2.0,
radar corto alcance, inhibidor C-UAS |
|
Coste por unidad |
200.000-300.000 € |
|
Coste total |
20-39 M€ |
|
Plazo IOC |
18-24 meses |
6. Cómo cambia el Grupo Táctico
El verdadero impacto de este
programa no se mide en vehículos reconvertidos sino en lo que el grupo táctico
puede hacer que hoy no puede. La transformación es conceptual:
GT actual: maniobra con
BMR/VEC + morteros 81 mm orgánicos + fuego 155 mm solicitado a artillería de
brigada. Sin EW táctica orgánica. Sin fuegos de precisión propios más allá de
armas directas. Sin protección C-UAS dedicada en retaguardia.
GT 2030 con BMR reconvertidos:
maniobra + mortero 120 mm embarcado orgánico (supresión, humo, iluminación,
contrabatería inmediata) + sección de munición merodeadora (fuegos de precisión
15-80+ km) + célula EW integrada (jamming, señuelos, denegación de espectro) +
red de fuegos digital conectada a SIMACA/TALOS.
Es un grupo táctico que tiene
fuegos indirectos en todo el espectro de distancia y efecto, guerra electrónica
como componente orgánico de maniobra y consciencia situacional integrada. No es
el GT perfecto del futuro con Dragón — pero es incomparablemente más capaz que
el GT actual con BMR desnudos y morteros remolcados.
7. El programa completo
|
Concepto |
Unidades |
Coste total
(sin RG) |
Plazo IOC |
|
BMR-Portamortero 120 mm |
50-70 |
20-56 M€ |
18-24 meses |
|
BMR-Munición Merodeadora |
50-70 |
100-210 M€ |
30-36 meses |
|
BMR-Guerra Electrónica |
30-45 |
15-54 M€ |
36-42 meses |
|
BMR-Vigilancia/C-UAS |
100-130 |
20-39 M€ |
18-24 meses |
|
RG + Kit supervivencia (todas) |
230-315 |
30-90 M€ |
Previo a
reconversión |
|
TOTAL |
230-315 |
185-449 M€ |
2027-2030 |
Fase 1 (2026-2028):
Portamortero 120 mm + Vigilancia/C-UAS. IOC 18-24 meses, baja complejidad,
resultados operativos inmediatos. Lote piloto simultáneo de 20-25
BMR-merodeadora para validar integración SIMACA/TALOS.
Fase 2 (2028-2030):
Merodeadora a escala completa + despliegue progresivo EW. La Fase 1 habrá
validado procedimientos de delegación de fuegos y experiencia industrial.
8. Condiciones para el éxito
Las plataformas sin doctrina son
chatarra con antenas. Cinco condiciones ineludibles:
Delegación de fuegos. ROE
pre-aprobadas por categoría de objetivo y nivel de mando. Morteristas:
autoridad plena del jefe de batallón para salvas convencionales. Merodeadoras:
batallón hasta 20-30 km, brigada más allá. Sin esto, los sistemas pierden su
ventaja temporal.
Integración C4ISR. Ninguna
variante opera aislada. Enlace de datos, integración en SIMACA/TALOS y conexión
a COP son requisitos, no mejoras deseables.
Sostenimiento diferenciado.
Logística separada del programa Dragón. Incluye obligatoriamente reservas de
guerra de munición: 3-4 salvas completas por lanzador de merodeadoras, y stock
de granadas de 120 mm proporcional al ritmo de consumo previsto en alta
intensidad.
Gestión de espectro. La
introducción simultánea de plataformas EW, jammers C-UAS y municiones
merodeadoras con enlace de datos multiplica la complejidad electromagnética
propia. Sin gestión de espectro táctico en el C2 de brigada, el riesgo de
interferencia propia es real.
Garantía política. El
compromiso de que la reconversión no sustituye al Dragón debe ser explícito y
vinculado a hitos presupuestarios del VCR 8x8. La reconversión cubre roles
secundarios durante la transición; el Dragón es para el combate de contacto.
Confundir ambas cosas es planificar la derrota.
Conclusión: un sistema, no una colección de reconversiones
Los BMR pueden seguir oxidándose
o convertirse en cuatro plataformas que proporcionen al ET lo que necesita
ahora mismo: fuego indirecto embarcado, fuegos de precisión distribuidos,
guerra electrónica integrada en la maniobra y protección multidominio de
retaguardia. Cuatro capacidades distintas de un solo parque de chasis.
La sinergia entre variantes es lo
que convierte este programa en algo mayor que la suma de sus partes. El
portamortero y el merodeador juntos dan al grupo táctico el espectro completo
de fuegos indirectos. La EW multiplica la supervivencia de todas las demás
plataformas. Y la vigilancia C-UAS protege la retaguardia que alimenta al
conjunto. No es una colección de reconversiones: es un sistema de capacidades
interfásicas que cierra la brecha BMR-Dragón con doctrina, industria y masa.
La tecnología está demostrada, la
industria nacional tiene capacidad, y los chasis existen en cantidad suficiente
para construir entre 2026 y 2034 un ET con fuegos indirectos distribuidos, EW
en la maniobra y retaguardia multidominio. Es un problema de voluntad
doctrinal. Solo falta una decisión que se traduzca en normativa, órdenes
operativas y una hoja de ruta sin dilaciones.
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