Por qué a España no le
conviene apoyarlo, y cómo debe gestionarlo sin conflicto
Introducción: Una conclusión incómoda pero necesaria
El proyecto del Túnel del
Estrecho —una conexión ferroviaria de 40 km entre Punta Paloma (España) y Cabo
Malabata (Marruecos)— resurge cíclicamente como la "obra del siglo".
Presentado como un hito de integración euroafricana, cada reaparición viene
acompañada de una retórica política optimista y estudios que subrayan sus
supuestos beneficios económicos, reavivando una promesa de cooperación que
nunca termina de materializarse.
Sin embargo, cuando se despoja al
proyecto de su envoltorio diplomático y se analiza bajo la lente de la seguridad
nacional y la alta estrategia, emerge una paradoja inquietante: todos los
actores reconocen riesgos estructurales y asimetrías de poder profundas, pero
pocos se atreven a formular la conclusión lógica.




_underway_in_the_Adriatic_Sea,_22_February_2023_(230222-N-MW880-1248).jpg)
