¿Eficacia industrial o excelencia tecnológica?
INTRODUCCIÓN
En el primer trimestre de 2026,
el Ejército de Tierra español afronta un punto de inflexión crítico en su
arquitectura de fuegos. La reciente adjudicación de los programas ATP
Cadenas y ATP Ruedas a la unión temporal de empresas formada por Indra
y Escribano, valorada en 7.240 millones de euros, representa mucho más que
una simple renovación de inventario. Esta inversión surge como la respuesta
necesaria a la obsolescencia de los sistemas M109A5 y a las lecciones extraídas
de la guerra de alta intensidad en Ucrania, donde la artillería ha
recuperado su papel como "Reina de la Batalla".
España no toma esta decisión en un vacío estratégico ni presupuestario. A diferencia de potencias industriales como Alemania o Francia, el Ejército de Tierra debe modernizar su artillería bajo fuertes restricciones de personal, con un historial de inversión irregular y con compromisos simultáneos en el flanco sur, el marco OTAN y la defensa del territorio nacional extrapeninsular. En este contexto, la variable decisiva no es únicamente la excelencia tecnológica, sino la capacidad de generar masa artillera sostenible en el tiempo, con sistemas que puedan mantenerse operativos durante conflictos prolongados sin depender de cadenas logísticas frágiles o ciclos industriales saturados
Sin embargo, este proceso de
modernización no está exento de obstáculos. El despliegue operativo enfrenta un
riesgo de parálisis debido al litigio judicial interpuesto por
GDELS-Santa Bárbara Sistemas, lo que podría comprometer los plazos de entrega.
En este escenario, España debe decidir entre la excelencia tecnológica europea
y la eficiencia industrial coreana, buscando plataformas que garanticen no solo
potencia de fuego y movilidad "shoot-and-scoot", sino también
una sostenibilidad logística real en conflictos de desgaste prolongado
1. Lecciones de Ucrania: El Retorno de la "Reina de la
Batalla"
El conflicto en el flanco este de
Europa ha desmantelado de forma definitiva el mito de la artillería como un
recurso secundario propio de guerras asimétricas o contrainsurgencia. En el
escenario actual de Ucrania, la artillería tubular se ha consolidado como el
principal generador de efectos letales en el campo de batalla convencional. No
obstante, su efectividad ya no depende solo de la potencia de fuego, sino de
una integración letal con drones FPV y municiones merodeadoras, que actúan como
multiplicadores de fuerza.
La realidad del combate moderno
ha impuesto nuevos estándares de supervivencia. La saturación de sensores, que
incluye desde drones de vigilancia hasta radares de contrabatería de alta
precisión, penaliza severamente a los sistemas con una relocalización lenta.
Esto ha dado prioridad absoluta a la movilidad y a la doctrina de dispersión.
En este sentido, España debe extraer tres lecciones fundamentales para su
futura flota artillera:
- Capacidad "shoot-and-scoot":
La vulnerabilidad ante la detección inmediata exige que los sistemas sean
capaces de disparar y abandonar su posición en menos de 90 segundos para
evitar el fuego de respuesta.
- Dualidad de plataformas: La geografía y los
compromisos de defensa españoles requieren una combinación equilibrada de
sistemas. Los obuses sobre ruedas) son ideales para la proyección rápida y
el refuerzo de entornos como Canarias, Ceuta o Melilla gracias a su
velocidad en carretera superior a los 90 km/h. Por el contrario, los
sistemas sobre cadenas siguen siendo imprescindibles para el apoyo directo
a brigadas mecanizadas, ofreciendo una movilidad todoterreno y protección
superior en frentes de alta intensidad.
- Logística y resiliencia: Más allá del
calibre estándar de 155mm/52, la guerra de desgaste ha demostrado que la
facilidad de reparación en campaña es tan crítica como el alcance del
proyectil. La resiliencia del sistema —su capacidad para seguir operando
tras un uso intensivo— es lo que define hoy la verdadera capacidad
operativa.
- Cadencia de fuego: La experiencia ucraniana
demuestra que los sistemas capaces de mantener cadencias sostenidas
durante horas, sin degradación prematura de mecanismos ni dependencia de
mantenimiento especializado, resultan más valiosos que aquellos diseñados
para picos de rendimiento teóricos. En una guerra industrial de desgaste,
la fiabilidad mecánica y la tolerancia al uso intensivo pesan más que la
cadencia máxima puntual.
2. Segmento ATP Cadenas: Potencia y Resiliencia
La modernización de la artillería
autopropulsada (ATP) sobre cadenas en España no es solo una cuestión de
sustitución material, sino una elección entre dos filosofías industriales: la exclusividad
tecnológica europea frente a la masa y eficiencia surcoreana. El
Ejército de Tierra busca una plataforma que combine una pegada contundente con
la robustez necesaria para sobrevivir en un entorno de guerra de desgaste
prolongada.
Para clarificar el panorama
competitivo, se presenta una síntesis de los principales candidatos, evaluando
su rendimiento, economía y viabilidad logística:
Tabla 2A - Comparativa
Operativa (ATP sobre cadenas)
|
Criterio
Operativo |
PzH 2000 (ALE –
KNDS) |
K9 Thunder A2
(COREA – Hanwha) |
Némesis
(ESP/INT – GDELS/KNDS) |
|
Calibre |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
|
Cadencia máxima (burst) |
Hasta 10 dpm |
9–12 dpm |
Hasta 9 dpm |
|
Cadencia sostenida |
~6 dpm |
Alta y estable |
Media (estimada) |
|
Automatización |
Alta (complejo) |
Total (robusta) |
Total (remota) |
|
Tripulación |
5 |
3 |
2–3 |
|
Protección |
Alta |
Alta |
Alta |
|
Movilidad táctica |
Muy alta |
Muy alta |
Muy alta |
|
Resiliencia mecánica |
Media (desgaste) |
Alta (diseño
tolerante) |
No validada |
|
Experiencia en combate |
Alta (OTAN/Ucrania) |
Muy alta (combat
proven) |
Nula |
Tabla 2B – Comparativa
Industrial y Logística (ATP sobre cadenas)
|
Criterio
Industrial / LCC |
PzH 2000 |
K9 Thunder A2 |
Némesis |
|
Coste unitario estimado |
~12–18 M€ |
~4,5–6,5 M€ |
~8–12 M€ |
|
Producción acumulada |
~400 uds |
>1.800 uds |
Prototipo |
|
Plazo de entrega |
36–48 meses |
24–36 meses |
>60 meses |
|
Complejidad técnica |
Muy alta |
Media |
Alta |
|
MTBF / fiabilidad |
Media |
Alta |
Desconocida |
|
Huella logística (LCC) |
Alta |
Baja |
Media |
|
Comunalidad |
Baja |
Alta (K9/K10) |
Alta (ASCOD) |
|
Transferencia tecnológica |
Limitada |
Alta / agresiva |
Muy alta |
|
Riesgo programático |
Medio |
Bajo |
Alto |
|
Lectura estratégica |
Sistema “premium” |
Masa sostenible |
Apuesta a medio
plazo |
Los defensores de las soluciones europeas argumentan que sistemas como el PzH 2000 o el futuro Némesis ofrecen ventajas en interoperabilidad, alineamiento político-industrial con la Unión Europea y un mayor techo tecnológico a largo plazo. Desde esta perspectiva, la excelencia técnica, la integración con programas europeos de munición avanzada y el refuerzo de la base industrial continental justificarían aceptar mayores costes unitarios y menores volúmenes iniciales.
Sin embargo, esta aproximación
ignora una realidad operativa crítica: la guerra de alta intensidad no premia
el techo tecnológico, sino la disponibilidad, la reparabilidad y la
capacidad de regeneración rápida de fuerzas. La saturación de las líneas
industriales europeas, la complejidad técnica de sistemas muy optimizados y la
dependencia de repuestos exclusivos reducen la capacidad de generar masa
artillera efectiva en plazos compatibles con las amenazas actuales.
El K9 Thunder se ha
posicionado como el líder global del segmento. Mientras que el PzH 2000
es considerado el "Ferrari" de la artillería —capaz de picos
excepcionales de rendimiento, pero sensible al uso intensivo—, el K9 se
comporta como un "SUV blindado". Las experiencias en escenarios
reales han revelado que el sistema alemán sufre un desgaste prematuro en su
cargador bajo cadencias máximas, mientras que el diseño coreano ofrece una
resiliencia mecánica superior y una reparación más sencilla en campaña. Si bien
parte de los problemas observados en el PzH 2000 responden a un empleo
intensivo fuera de los parámetros de diseño, el sistema ha demostrado ser menos
tolerante a escenarios de desgaste prolongado que alternativas más austeras.
Desde la perspectiva del Coste
de Ciclo de Vida (LCC), la ventaja coreana es sustancial. El K9 no solo
permite adquirir aproximadamente 2,5 unidades por cada PzH 2000, sino que su
versión A2 reduce drásticamente los costes de personal al requerir solo tres
operadores. Además, su madurez industrial (más de 1.800 unidades producidas)
asegura una cadena de suministro global y barata, algo vital frente a la
saturación de las líneas de producción europeas volcadas en el reabastecimiento
de Ucrania.
El sistema Némesis es una
opción con un fuerte componente político e industrial, pero, a diferencia del
K9 Thunder, que es un sistema con más de 1.800 unidades producidas y líneas de
montaje activas, el Némesis se encuentra todavía en fase de prototipo y es más
caro. Esto implica: 1) plazos de entrega elevados debido a su necesidad de
desarrollo; y 2) incertidumbre técnica respecto al resultado final, ya que no cuenta
con la experiencia de combate (Combat Proven) ni con la fiabilidad
probada en climas extremos que ya ostenta el modelo coreano.
Para España, la opción de Hanwha
abre una vía de soberanía industrial. La disposición coreana para
integrar sistemas nacionales, como el software de gestión de fuegos TALOS de
Indra y las estaciones de armas de Escribano, permitiría
nacionalizar el sostenimiento de cuarto escalón y retener el retorno económico
de la inversión.
3. Segmento ATP Ruedas: Movilidad y Dispersión
El programa ATP Ruedas
responde a una necesidad operativa específica del Ejército de Tierra: disponer
de artillería autopropulsada capaz de proyectarse rápidamente, operar de
forma dispersa y sobrevivir en entornos saturados de sensores, drones y
fuegos de contrabatería. Este segmento es particularmente relevante para
escenarios como Canarias, Ceuta y Melilla, el flanco sur de la
OTAN y despliegues expedicionarios de reacción rápida, donde la movilidad
estratégica y la flexibilidad pesan tanto como la potencia de fuego.
La experiencia de la guerra en
Ucrania ha sido determinante. Los obuses sobre ruedas han mostrado una supervivencia
significativamente superior frente a sistemas más pesados cuando aplican
doctrinas de shoot-and-scoot en ventanas inferiores a dos minutos. La
combinación de drones ISR persistentes, radares de contrabatería y municiones
merodeadoras penaliza severamente a plataformas que requieren largos tiempos de
preparación o exposición de la dotación. En este contexto, la automatización,
la protección de la tripulación y la rapidez de relocalización se
han convertido en criterios tan importantes como el alcance o la cadencia.
En el panorama de 2026, cinco
soluciones concentran la atención: CAESAR (KNDS, 6x6/8x8), Archer
(BAE Bofors), RCH 155 (KNDS sobre Boxer 8x8), K9A2 Wheeled
(Hanwha, 8x8) y el Piranha AAC (GDELS/KNDS, 10x10). Todas comparten el
calibre OTAN 155/52, pero representan filosofías operativas muy distintas.
Tabla 3A – Comparativa
Operativa (ATP sobre ruedas)
|
Criterio
Operativo |
CAESAR (6x6 /
8x8) |
Archer |
RCH 155 (Boxer) |
K9A2 Wheeled |
Piranha AAC
(10x10) |
|
Calibre |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
155 mm / 52 |
|
Alcance máx. |
>42 km (67 km
ER) |
50–60 km |
~56 km |
40–60 km |
40–56 km |
|
Cadencia sostenida |
~6 dpm |
Alta |
~9 dpm |
>9 dpm |
~9 dpm |
|
Automatización |
Semi (MkII mejora) |
Total |
Alta |
Total |
Total (AGM) |
|
Tripulación |
3–5 |
3 |
2–3 |
3 |
2 |
|
Protección dotación |
Baja–media |
Alta |
Muy alta |
Media–alta |
Alta |
|
Movilidad táctica |
Excelente |
Buena |
Buena |
Alta |
Alta |
|
Disparo desde cabina |
No |
Sí |
Sí |
Sí |
Sí |
|
Experiencia combate |
Muy alta |
Limitada |
Emergente |
Heredada K9 |
Nula |
Tabla 3B – Comparativa
Industrial y Logística (ATP sobre ruedas)
|
Criterio
Industrial / LCC |
CAESAR |
Archer |
RCH 155 |
K9A2 Wheeled |
Piranha AAC |
|
Coste unitario estimado |
~4–7 M€ |
~8–10 M€ |
~8–10 M€ |
~4–6 M€ |
~8–12 M€ |
|
Plazo entrega inicial |
24–36 meses |
>48 meses |
36–48 meses |
30–40 meses |
>48 meses |
|
LCC / sostenimiento |
Muy bajo |
Alto |
Alto |
Medio |
Alto |
|
Comunalidad |
Baja |
Baja |
Alta (KNDS) |
Muy alta (>70%
K9) |
Alta (AGM) |
|
Proyección estratégica |
A400M |
Limitada |
Limitada |
Limitada |
Muy limitada |
|
Madurez industrial |
Muy alta |
Alta |
Media |
Alta (derivada K9) |
Media |
|
Riesgo técnico |
Bajo |
Bajo |
Medio |
Bajo |
Medio–alto |
|
Retorno industrial |
Medio |
Bajo |
Medio |
Alto |
Alto |
|
Perfil doctrinal |
Expedicionario |
Protección |
Alta intensidad |
Equilibrio |
Protección premium |
|
Lectura estratégica |
Agilidad y masa |
Seguridad a coste |
Robustez OTAN |
Opción integral |
Riesgo temporal |
Al evaluar las cinco soluciones principales (CAESAR, Archer, RCH 155, K9A2 Wheeled y Piranha AAC), la decisión española debe oscilar entre dos polos: la agilidad expedicionaria y la supervivencia protegida:
· La eficiencia del CAESAR: Representa el
estándar de oro en logística y despliegue rápido. Es el sistema más probado en
combate ("combat proven") y ofrece el Coste de Ciclo de Vida
(LCC) más bajo del mercado gracias al uso de un chasis de camión estándar, lo
que facilita su transporte en el A400M. Sin embargo, su principal carencia es
la vulnerabilidad de la dotación frente a la metralla y drones en las versiones
de carga semiautomática, y su cadencia sostenida bajo fuego enemigo es limitada,
aunque la versión MkII mitiga parcialmente estas carencias.
· La protección del Archer y RCH 155: Estos
sistemas priorizan que la tripulación nunca abandone la cabina blindada. Aunque
ofrecen una protección "premium" y alta automatización, conllevan
costes unitarios elevados (hasta 10 M€) y plazos de entrega que podrían
comprometer la operatividad inmediata del Ejército de Tierra. Para España, Archer
encarna la supervivencia protegida, pero a costa de un LCC elevado y
menor flexibilidad estratégica. Por otro lado, la protección del RCH
155 es la más alta del segmento sobre ruedas, pero el sistema sigue
en fase de maduración, con costes elevados y una huella logística considerable.
Su atractivo para España radica en la comunalidad potencial con sistemas
como PzH 2000 o Némesis, pero su madurez operativa aún es emergente.
- La Sinergia del K9A2 Wheeled: Este sistema
emerge como la opción más equilibrada. Al montar la torre robótica del K9
sobre un chasis 8x8, ofrece una cadencia superior a 9 disparos por minuto
con solo tres operadores. Su ventaja estratégica es la comunalidad del
70% con la versión de cadenas; compartir cañón, software de tiro
(TALOS de Indra) y repuestos permitiría a España reducir los costes de
formación y stock en un 40%. Esta sinergia convierte al K9A2 Wheeled
en una opción especialmente atractiva dentro de un paquete integral.
- El riesgo del Piranha AAC (10x10): El
Piranha se posiciona como una opción de gama alta diseñada para ofrecer
los máximos niveles de protección y automatización. Su torre AGM
automatizada y su plataforma blindada ofrecen altos niveles de
supervivencia, pero a costa de mayor peso, coste unitario elevado y plazos
de desarrollo largos. Para España, su principal atractivo es el potencial
de retorno industrial, aunque introduce riesgos temporales, técnicos y
financieros que deben ser cuidadosamente ponderados, como costes unitarios
elevados (entre 8 y 12 M€) y plazos de desarrollo que superan los 48
meses.
En términos doctrinales, la
comparación se reduce a una tensión central: agilidad expedicionaria frente
a supervivencia protegida. El CAESAR maximiza la primera; el Archer, el RCH
155 y el Piranha priorizan la segunda; el K9A2 Wheeled busca un equilibrio,
añadiendo además la ventaja de la comunalidad con la versión sobre cadenas.
Para unidades ligeras y de proyección rápida, el bajo LCC y la facilidad de
despliegue del CAESAR son difíciles de igualar. Para operaciones en entornos de
alta amenaza, donde la exposición de la dotación es inaceptable, los sistemas
completamente automatizados y protegidos ganan peso.
En conclusión, el programa ATP
Ruedas no es una simple elección de plataforma, sino una decisión doctrinal.
España debe decidir si prioriza la movilidad pura y la eficiencia logística
—ideal para el flanco sur y misiones expedicionarias— o si apuesta por una supervivencia
protegida y altamente automatizada, alineada con conflictos de alta
intensidad. En este dilema, el CAESAR y el K9A2 Wheeled emergen como los polos
más claros de la decisión, representando dos respuestas coherentes, pero
estratégicamente distintas, a las lecciones del campo de batalla contemporáneo.
5. Recomendación estratégica: masa, comunalidad y soberanía
operativa
La experiencia reciente demuestra
que los ejércitos que han priorizado plataformas de alta sofisticación, pero
bajo volumen, han visto erosionada su capacidad de combate real en escenarios
prolongados. Francia ha logrado sostener el rendimiento del CAESAR gracias a su
producción en serie y simplicidad logística; Polonia ha optado por la masa y la
comunalidad mediante el K9, combinando producción local con transferencia
tecnológica profunda. España debe extraer estas lecciones y evitar un
modelo que sacrifique masa artillera efectiva en favor de soluciones
técnicamente sobresalientes, pero industrialmente frágiles.
Desde una perspectiva estratégica,
la propuesta óptima para el Ejército de Tierra se inclinaría por una estrategia
de diversificación controlada con un núcleo coreano nacionalizado. Esta
recomendación se fundamenta en la adopción integral de la plataforma K9A2,
tanto en su versión de cadenas como de ruedas, con el fin de maximizar la
comunalidad logística mediante el uso del mismo tubo, cierre y arquitectura
electrónica.
El ecosistema de Hanwha destaca
por una curva de eficiencia superior basada en tres pilares:
- Economía de escala: La adquisición de 214
unidades bajo una arquitectura de fuego unificada simplifica drásticamente
los contratos de mantenimiento y la gestión de repuestos.
- Soberanía industrial: A diferencia de las
opciones europeas, Hanwha ofrece una transferencia de tecnología (ToT)
agresiva. Esto permitiría a Indra y Escribano realizar el
sostenimiento de cuarto escalón en España, integrando el sistema de
gestión de fuegos TALOS y estaciones de armas remotas nacionales,
garantizando autonomía operativa y retornos económicos.
- Resiliencia operativa: La robustez mecánica
del sistema coreano supera la complejidad de sistemas como el PzH 2000 y
el riesgo técnico de prototipos como el Némesis y el Piranha AAC en
términos de facilidad de reparación cerca del frente y tolerancia al
desgaste en guerras de alta intensidad.
Para garantizar el éxito de este
plan, es imperativo que el Ministerio de Defensa blinde legalmente los
contratos frente al litigio de GDELS-SBS, sugiriendo la integración de Santa
Bárbara en la cadena de suministro de componentes pesados para evitar parálisis
programáticas. El objetivo final para 2028 es que las baterías españolas no
solo alcancen rangos de 60 km con munición guiada, sino que operen
plenamente integradas en una nube de combate donde los drones actúen como
sensores y las plataformas robóticas como ejecutores. Bajo la lógica del
análisis de coste de ciclo de vida (LCC), el K9A2 coreano nacionalizado es la
única opción que garantiza masa crítica y sostenibilidad a largo plazo.
6. Riesgos del modelo coreano
La adopción de un modelo
artillero de origen coreano no está exenta de riesgos que deben ser evaluados
con rigor antes de su incorporación al núcleo de los fuegos terrestres
españoles.
El primer riesgo es la dependencia
inicial de cadenas de suministro extra-UE. Aunque Hanwha ha demostrado una
notable capacidad para transferir producción y know-how, durante los primeros
años seguiría existiendo dependencia de componentes críticos (sistemas de
carga, elementos del tubo, software propietario), lo que podría generar
vulnerabilidades temporales en caso de tensiones geopolíticas o saturación
industrial global. Este riesgo es especialmente sensible en un escenario de
conflicto prolongado de alta intensidad.
A estos factores se suma un
riesgo de percepción política en el ámbito de la Unión Europea. La adopción de
un sistema artillero de origen extraeuropeo podría interpretarse como una
renuncia al fortalecimiento de la base industrial de defensa comunitaria. Este
riesgo, no obstante, puede mitigarse mediante una integración profunda de
componentes nacionales y europeos, ensamblaje final en España, uso prioritario
de munición desarrollada en la UE y participación de la industria nacional en
el sostenimiento de largo plazo.
Un segundo factor es la necesidad
de certificación OTAN y compatibilidad plena con estándares europeos. Si
bien el K9 opera ya en varios ejércitos aliados, la integración de ciertos
subsistemas (BMS, enlaces de datos, munición guiada europea, protocolos de
fuegos conjuntos) requiere procesos de homologación técnica y doctrinal que
pueden introducir retrasos y costes adicionales. Este aspecto es crítico para
la interoperabilidad en operaciones OTAN y UE, especialmente en el flanco
oriental.
Finalmente, existe un reto de integración
doctrinal. El modelo coreano prioriza robustez, cadencia sostenida y
automatización, pero su empleo óptimo exige adaptación a las doctrinas europeas
de fuegos distribuidos, mando tipo misión y redes C4ISR multinivel. Sin una
integración cuidadosa, existe el riesgo de disponer de plataformas excelentes
subempleadas por falta de coherencia doctrinal.
No obstante, estos riesgos son gestionables.
La experiencia de países como Polonia, Noruega o Finlandia demuestra que, con
contratos bien estructurados, transferencia tecnológica profunda e integración
temprana de sistemas nacionales (BMS, sensores y munición), el modelo coreano
puede convertirse no en una dependencia, sino en un catalizador de soberanía
operativa e industrial.
Epílogo Prospectivo: hacia una artillería de redes
La artillería del siglo XXI ha
dejado de definirse exclusivamente por el calibre de sus tubos o el alcance
kilométrico de sus proyectiles. En el nuevo paradigma de combate, la verdadera
eficacia reside en la capacidad de sobrevivir dentro de entornos saturados de
sensores y en la aptitud para generar efectos decisivos mediante la integración
en redes multidominio.
Para España, este proceso de
modernización representa una oportunidad histórica para equilibrar dos pilares
fundamentales: la urgencia operativa de sus unidades, y el fortalecimiento de
su base industrial. En la guerra industrial del siglo XXI, la artillería que
determina el resultado no es la más sofisticada, sino la que puede seguir
disparando mañana. España tiene ante sí la oportunidad de construir una fuerza
artillera no solo moderna, sino sostenible, resiliente y plenamente integrada
en la lógica de los conflictos del futuro.

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