Mi propuesta de flota para la Armada de 2050: qué buques, cuántos y qué misión cumple cada uno.
Segunda
parte de la serie "La estructura de fuerza de la Armada en 2050"
INTRODUCCIÓN
En la primera
parte establecí para qué sirve la Armada, para hacer frente a cinco
amenazas y compromisos por orden de prioridad, con siete objetivos, seis
principios y una hipótesis de simultaneidad, la de un conflicto con dos focos,
el Estrecho y Canarias, durante treinta días y sin apoyo aliado. De ahí salió
una regla: negar barato para poder controlar caro. Esta segunda parte la lleva
a los buques.
Explico qué flota propongo, cuántos buques de cada clase, qué misión
cumple cada uno y, al final, qué se descarta. Es una propuesta mía y no el plan
oficial de la Armada. El dinero, las bases, la gente y lo que pasaría con el
3,0% o el 2,1% quedan para la tercera parte; por eso apenas doy costes, salvo
donde cambian una decisión, como en el portaviones.
“Para negar, no para dominar” no significa que esta flota no controle
nada. Controla corredores, durante el tiempo que tarda en pasar un convoy o una
fuerza anfibia, y después cede. Lo que no pretende es dominar el mar. Por eso
el grueso de lo que compra niega por áreas con medios baratos (baterías, minas,
submarinos y no tripulados), y solo el resto, los escoltas, las grandes
cubiertas y el asalto, controla con buques tripulados. Muestro la propuesta de
flota en una imagen, dedico el resto del artículo a explicarla función por
función y un apartado final reúne lo que puede cambiar su composición.

Lámina 1. La flota propuesta para 2050, por funciones y
a escala común. Cada silueta es esquemática, representa una clase y no
reproduce el diseño real; la cifra indica el número de unidades. El color
distingue lo que está en servicio, contratado, aprobado o en definición,
propuesto, o pendiente de una demostración o por definir. Las esloras de los diseños
propios y de los programas sin definir son estimaciones. No figuran las
baterías, las minas ni la red fija del núcleo de negación, que no son buques.
Elaboración propia.
1. LA ESCUADRA DE ESCOLTA
Lámina 2.
La escuadra de escolta. Todas las láminas de sección comparten escala; la
eslora con «~» es una estimación.
1.1. F-110 Flight I (5 buques)
Las cinco primeras Bonifaz son los únicos escoltas contratados, cuatro de
ellos ya en obra, con unas 6.100 toneladas, 150 personas, 16 celdas Mk 41 y un
sonar remolcado CAPTAS-4. Su propulsión híbrida las hace silenciosas a baja
velocidad y son el escalón antisubmarino de primera línea. Dos se basan en
Ferrol y tres en Rota. Las cinco mantienen sus 16 celdas y no hay previsto un
módulo adicional. Eso tiene un coste que conviene decir: una Flight I es un
escolta antisubmarino con defensa de punto y no un nodo de defensa aérea,
porque ante una saturación sostenida se queda sin misiles y se retira a
rearmar. La profundidad de cargador que habría dado un módulo de 48 celdas hay
que buscarla en los arsenales sin dotación (más abajo) y en las celdas
reservadas de la LSC-F. La defensa aérea del Estrecho descansa en tierra y en
esos arsenales; su cuenta fina va en la tercera parte.
1.2. F-110 Flight II (4 buques)
Es otro buque, no una Flight I con más celdas: 64 celdas Mk 41 (48 de
tipo Strike, que admiten desde el SM-6 hasta interceptores antibalísticos),
radar SPY-7, más de 29 nudos y defensa por capas. Es un nodo de defensa
antiaérea y antimisil balístico que además puede cazar submarinos. Desplaza
unas 6.700 toneladas y lleva unas 170 personas. El primero se contrata en
2029-2030, entra en servicio en 2036 y la serie termina en 2046. Dos se basan
en Ferrol y dos en Cartagena.
Cuatro es un número justo, con algo más de uno en presencia sostenida y
unos dos y medio en una crisis. Hasta que llegue el portaviones, las de Ferrol
son nodo antimisil de la línea a Canarias y escolta del LHD-1, y las de
Cartagena cubren Alborán y Levante; el Estrecho queda apoyado en las Flight I
de Rota y en los arsenales. Es una solución y no una holgura: con seis Flight
II, que es lo que compraría una alternativa sin portaviones, dejaría de serlo.
1.3. LSC-F: la
fragata ligera (10 buques)
Desplaza 4.600 toneladas y lleva 115 personas, con un cañón de 57 mm, 16
celdas Mk 41 tipo Tactical con ESSM y espacio y peso reservados para 32, y un
sonar CAPTAS-4 compacto. Se construye en Cádiz y se reparte entre
Rota (3), Ferrol (2), Cartagena (2) y en la
base naval pendiente de Canarias, que es Granadilla (3). Entra en servicio
en 2033 y la serie se completa en la década siguiente. La justifico por el
hueco, ya que las seis F-80 causan baja a medida que entran las F-110 y las
cinco F-100 entre 2042 y 2045, y sin un escolta intermedio la Armada tendría
nueve buques de primera línea para todas las tareas, incluida la agrupación
permanente de la OTAN. Son dos lotes; cuatro en firme y seis más que dependen
de que Marruecos contrate submarinos. Rabat ha anunciado que quiere comprar dos
o tres antes de 2027 para tenerlos hacia 2035, pero no ha firmado. Si no firma,
ese segundo lote se queda en dos (véase el apartado “Lo que puede cambiar la
flota”). La décima se compra hacia 2038-2040, porque es la que cierra la cuenta
en caso de crisis. Con las F-110 en 16 celdas, las 32 celdas reservadas pesan
ahora más que antes.
Las cuentas de la crisis no se hacen con la regla de paz. En un conflicto
de treinta días con dos focos, cada escolta está disponible un 65% del tiempo,
y los 19 de la escuadra, con la décima LSC-F, dan unas 12,4 estaciones. La
demanda es de doce: cuatro fragatas ligeras en la línea de convoyes a Canarias
y dos escoltas de escalón alto en sus tramos a menos de 300 km de la costa; una
fragata ligera en la barrera del Estrecho; dos escoltas con el grupo anfibio;
dos Flight II como nodos antimisil, en Canarias y en Alborán; y el escolta de
la agrupación de la OTAN, que no se retira. Sobra un tercio de casco; sin la
décima LSC-F faltaría otro tercio, y por eso deja de ser opción. Si Marruecos
no contrata submarinos y el segundo lote se queda en dos, son 16 escoltas y
falta más de uno y medio: la línea a Canarias consume todas las fragatas
ligeras, y la barrera y el grupo anfibio se cubren a costa de un nodo
antimisil. A partir del día treinta la disponibilidad cae al 40 % y el flujo a
Canarias se reduce a la mitad. Si la defensa aérea del Estrecho exigiera además
un escolta permanente, faltaría otra fragata ligera más.
2. LA ZONA GRIS Y EL LITORAL
Lámina 3.
La zona gris y el litoral. La eslora de la corbeta europea es provisional hasta
que se conozca su configuración española.
2.1. CLL: combatiente litoral ligero (8 buques)
Detallado en El
peldaño que falta, se
desarrolla a partir del AVANTE 700 de Navantia, con 60 m, 700-800 toneladas, 23
nudos y 33 personas más 24 plazas para equipo embarcado, un cañón de 57 mm y
dos montajes remotos para la defensa antienjambre. Vigila y disuade; el combate
lo asume la LSC-F. Se construye en San Fernando y debe decidirse en 2027,
porque el escalón intermedio del Estrecho es la primera brecha de la Armada.
Cuatro se basan en Algeciras, dos en Ceuta y dos en Melilla, con 1,5 dotaciones
por casco, para mantener un CLL y un patrullero continuos en el Estrecho. Es el
único tipo de buque que se queda deliberadamente a 6-32 km de la costa
marroquí, dentro del anillo de los cohetes de 122 mm: es lo barato que va
delante, y por eso cada casco tiene un fondeadero de dispersión en
Tarifa-Barbate o en Motril. Entran en servicio entre 2030 y 2034.
2.2. EPC: corbeta europea de patrulla (6 buques,
más los BAM 7 y 8)
El 27 de octubre de 2026, el Consejo de Ministros aprobó 1.786 millones
en anticipos a Navantia para las seis corbetas europeas de patrulla que España
construirá en el programa que codirige con Italia, Francia y Grecia. Con
esa decisión, mantener a la vez un patrullero oceánico propio que hace lo mismo
no tiene sentido, así que la corbeta europea sustituye a la LSC-O
general que proponía. Su armamento, sus sensores y su configuración
española todavía no se conocen; lo que le pido es que cumpla los requisitos de
la LSC-O, con unas 3.000 toneladas o más, propulsión híbrida silenciosa, una
dotación de unas 60 personas, autonomía para operar en Canarias y el golfo de
Guinea, hangar y cubierta para un helicóptero, espacio de misión para lanzar y
recuperar no tripulados, sistema de combate nacional y reserva de peso y
espacio para un sonar remolcado y misiles de defensa de punto. Esa reserva le
permitiría cubrir tramos oceánicos de convoy en amenaza baja y liberar fragatas
ligeras. Si no cumple esos requisitos, hay que revisar el tipo, pues la EPC no
serviría para las misiones de patrulla que tendría asignada. Con los BAM 7 y 8,
más armados que los anteriores seis, son ocho cascos para Canarias, el golfo de
Guinea, las misiones de la UE de baja amenaza y como nodriza de los buques no
tripulados. Su coste total, que se ha llegado a situar entre 6.000 y 7.000
millones, aunque no está muy claro para qué número y qué incluye, lo trato en
la tercera parte.
2.3. Buques de patrulla no tripulados (7
unidades, 13 si se valida)
Cascos de 40-60 m, cinco en Las Palmas y Granadilla (con el prototipo) y
dos en Algeciras, que vigilan de forma persistente la zona económica exclusiva
canaria y los accesos del Estrecho. No abordan, eso lo hacen el CLL o la
corbeta, además de detener y controlar la escalada. Siete cascos dan unos 1.300
días-buque al año, frente a 103 de un patrullero oceánico tripulado, aunque no
son días equivalentes. Sustituyen a uno de esos patrulleros y liberan plazas de
mar a cambio de unos 75 efectivos en tierra, pero no ahorran dinero. Hacia
2035, con dos años de operación real, se decide un segundo lote de seis, que
solo se compra si de verdad liberan dotaciones. Entran en servicio desde 2033.
3. LA ARMADA QUE NO SE VE

Lámina 4.
La Armada que no se ve. A la misma escala, el XLUUV apenas es visible: su valor
está en la red de fondo que enlaza, no en el casco.
3.1. Submarinos (8, más 1 condicionado)
Cuatro S-80, dos S-85/86 y dos S-90, según el análisis de El
renacer de la fuerza submarina española. La disponibilidad
explica el número. En la media de un año, cuatro S-80 dan entre 1,2 y 1,5
unidades en la mar; en una crisis se concentra el esfuerzo y daría 2,3 unidades
en la mar. Hacen falta entonces tres en estación (Alborán, la fachada atlántica
marroquí y la línea a Canarias), y con un 57,5% de disponibilidad en crisis son
seis cascos; el séptimo y el octavo, los dos S-90, se justifican por una
segunda patrulla permanente en Canarias. La defensa colectiva de la OTAN ya no
dimensiona, porque se limita a lo comprometido. El submarino es un arma
ofensiva, de inteligencia frente a las bases adversarias en paz y de negación y
minado en el conflicto; la barrera fija del Estrecho no es suya. Defendí antes
entre diez y doce submarinos y los reduzco a ocho o nueve porque los buques no
tripulados grandes asumen esa barrera y porque el dinero no alcanza.
Los cuatro S-80 (2.965 toneladas en inmersión, 32 personas) se basan en
Cartagena. El S-81 está en servicio y el S-82 en pruebas; el S-83 y el S-84 se
entregan entre finales de 2028 y 2030. El AIP de bioetanol llega primero al
S-83 y después a los dos primeros. Los S-85 y S-86 (Block II), con baterías de
ion-litio y un misil de crucero de más de 1.000 km, como analicé en El
colmillo del S-80, entran en servicio en 2034 y 2036 y se basan en Rota; la
orden de ejecución debe firmarse en 2027-2028, porque reanudar la serie tras un
hueco cuesta entre un 8 y un 12% más. Los S-90 (3.200-3.400 toneladas) entran
entre 2041 y 2046 en Granadilla, con baterías de estado sólido si están maduras
en 2034. Un tercer S-90 queda condicionado a que Argelia rearme su flota, a que
aparezca una presencia rusa permanente o a que fallen a la vez los XLUUV y la
red fija del Estrecho.
3.2. XLUUV: submarinos no tripulados de gran
tamaño (4, con 2 más en opción)
Es la familia WISE-XL, con cuatro de serie, en Algeciras, Granadilla y
Cartagena, y dos en opción según la demostración, entre 2035 y 2040. No
actúan solos, sino como pasarela de una red de nodos de fondo con tres
misiones: la barrera antisubmarina del Estrecho, que se activa según
indicadores de amenaza; la vigilancia de los fondos y cables de Canarias; y el
fondeo de minas, ofensivo solo en conflicto abierto y por decisión del
Gobierno. Sustituyen la opción del décimo submarino y exigen unas 70 personas
en tierra.
Si la demostración de 2030 no los valida, hay plan alternativo: la
barrera del Estrecho descansa en la red fija, con una fragata ligera y un
helicóptero que responden a cada detección. Los cables se vigilan con sensores
acústicos distribuidos en la propia fibra y con vehículos menores desde las
nodrizas de minas, y el minado lo asumen los S-80 y los raíles de las nodrizas.
El detalle está en el apartado “Lo que puede cambiar la flota”.
3.3. LASV75: buques arsenal y antisubmarinos sin
dotación (4-6 unidades)
Dos variantes de un mismo casco de unas 1.000 toneladas. El LASV-A lleva
32 celdas Mk 41 y es el arsenal de un nodo de defensa aérea, del que recibe la
orden de disparo; el LASV-S lleva antena pasiva y sonoboyas, y escucha mientras
la fragata emite. Se basan en Rota, Huelva y Granadilla, y entran en servicio
entre 2032 y 2040. Ninguno decide: el disparo es siempre una orden humana, y si
se pierde el enlace retienen el fuego. Con las F-110 en 16 celdas, el LASV-A es
la pieza que da profundidad de cargador a los escoltas. El piso es de cuatro a
seis y la serie puede llegar a doce según la demostración de 2030 (véase “Lo
que puede cambiar la flota”).
3.4. No tripulados, desechables y persistentes
USV desechables (150-300), de vigilancia (20-40) y planeadores (20-40)
forman la cuarta familia de la Flotilla de Sistemas No Tripulados, junto con
los buques de patrulla, los XLUUV y los LASV, con unos 800 efectivos en tierra en
total y de 1.700 a 3.400 millones de coste. El software de autonomía debe ser
nacional o europeo con código propio, porque una autonomía con licencia de
terceros es dependencia operativa.
3.5. LSC-O de minas y fondos marinos (7 buques)
Son nodrizas de minas y no cazaminas, ya que no entran en el campo minado
con un buque de 547 toneladas y 40 personas, sino con un paquete de vehículos
no tripulados lanzado desde una nodriza que se queda fuera. Del programa
LSC-O, que llegó a tener 14 cascos, solo quedan estas siete: conservan su
casco de 3.100-3.200 toneladas, con 75 personas, y se reparten entre Cartagena
(3), Rota (2) y Granadilla (2). La primera entra en servicio en 2034, la sexta
y la séptima después de 2045, y dos serían la aportación española a una
coalición en Ormuz. Los seis cazaminas Segura causan baja en 2040. El programa
empieza en 2027 con una red de sensores en el Estrecho, una biblioteca acústica
nacional y un primer lote de vehículos. Para un análisis a fondo del estado de la guerra de minas
española y el coste de la inacción, véase El
Estrecho sin fondo.
4. EL NÚCLEO DE NEGACIÓN
Esta Armada convierte en requisito lo que hoy falta y menos cuesta: dos
submarinos operativos, ninguna batería antibuque en tierra, un acuerdo de minas
de 15,5 millones en cinco años y ningún sensor fijo en el Estrecho que conste.
Cuatro piezas lo remedian por entre 2.000 y 3.500 millones, minas y misiles de
las baterías incluidos, y no se sacrifican en ningún escenario de gasto. La
munición del resto de la flota (misiles y torpedos) es un programa aparte, de
entre 4.700 y 6.200 millones.
Ocho baterías antibuque de la Infantería de Marina, tres de ellas fijas en el Estrecho (Barbate, Vejer–Conil y Medina Sidonia), porque la negación del Estrecho se debe mantener en todas las circunstancias como aportación principal de España a la OTAN. Las otras cuatro son Motril y Cabo de Gata, peninsulares y móviles por carretera, que sirven de fondo nacional frente a Argelia y el Levante; dos en Canarias (Lanzarote y Fuerteventura), que cubren las aproximaciones a Canarias, el Canal de Canarias, Tarfaya y El Aaiún; y una en Baleares (Formentera), que cubre la línea a Dénia y Valencia y la potencial amenaza argelina. Ninguna es fija en Ceuta ni en Melilla. La primera es la de Barbate, en 2030, y exige contrato en 2027; las siete están en 2036. Necesitan unos 252 misiles propios (36 por batería) y un lanzador de reserva por teatro, porque los misiles contratados hasta ahora son de las fragatas. Las tres del Estrecho suman 36 misiles listos, lo que cubre la mayor salva de un adversario aislado, sea Marruecos, Rusia o Argelia, siempre que tengan defensa aérea de punto y enlace con la imagen marítima aliada. El alcance oficial del misil es de más de 185 km; en 2028 se comprueba que la versión contratada lo alcanza, y el segundo lote debería llegar a 250 km (véase “Lo que puede cambiar la flota”). No hay un mando de negación aparte: el blanco lo asigna el mando regional apoyado.
Minas. Tres campos, de 300 a 600 minas, 300 en 2030 y 600 en 2035.
Cuatro reglas las hacen reversibles: vida máxima de 30 días, renovable;
posición registrada de cada mina; nunca en los carriles de tránsito del
Estrecho; y notificación al fondear. El minado ofensivo exige conflicto abierto
y decisión del Gobierno.
Red fija en la puerta oriental del Estrecho, tendida en fondo
propio desde 2030, sin esperar a los XLUUV. Detecta, pero no clasifica ni
persigue, y debe superar una prueba para ser operativa, con la detección de un
submarino convencional en tránsito, falsas alarmas con el tráfico real, tiempo
hasta la clasificación y funcionamiento tras perder un tramo.
Defensa de puerto y contraminas en contenedor. Las ocho bases a
menos de 500 km del adversario (Algeciras, Ceuta, Melilla, Rota, Huelva,
Cartagena, Las Palmas y Granadilla) llevan defensa propia contra drones de
superficie, vehículos submarinos pequeños y buceadores: cuatro antes de 2030 y
cuatro antes de 2032. Las contraminas en contenedor llegan en 2029.
5. LAS GRANDES CUBIERTAS
Lámina 5.
Las grandes cubiertas. El portaviones está por definir; su silueta solo indica
el orden de magnitud.
5.1. Portaviones (1 buque): de catapultas hacia
2050-52, y un casco
evolutivo si salta el disparador
España no tendrá portaviones en los años cuarenta, salvo que un hecho lo
adelante. La senda base decide el buque en 2040 y lo pone en servicio hacia
2050-52, un CATOBAR con catapultas y base en Ferrol, a un coste de entre 11.800
y 13.500 millones con su ala. Hasta entonces el aire embarcado es parcial: cuatro,
seis u ocho aviones dan defensa aérea local del grupo durante unas horas,
aunque sean de altas prestaciones, pero no superioridad aérea, que exige
número, alerta temprana y persistencia. Con la baja de los Harrier hacia 2032 y
los primeros HÜRJET embarcados entre 2035 y 2040, el hueco para los pilotos del
ala embarcada es de tres a ocho años, y lo cubre un puente que se decide en
2029: los pilotos se forman desde 2031 en el HÜRJET del Ejército del Aire, en
instalaciones de tierra para el apontaje o en el MUGEN turco si se llega a un
acuerdo con este país.
Existe una versión más rápida, la que desarrollé en El
portaviones evolutivo: un casco de unas 48.000 toneladas con rampa, cables
de frenado y reservas para catapultas, que cuesta entre 6.500 y 9.000 millones
con su ala. No es la senda base porque su gasto cae en la peor ventana de caja,
a mediados de los años treinta, y porque el avión naval, el HÜRJET-D, no ha
volado; por eso el casco se concibe para no depender de él y admitir otro avión
más adelante. Es la respuesta de Canarias si la amenaza llega antes de lo
previsto y, si un HÜRJET-D de segunda generación demostrase prestaciones de
caza ligero moderno, también la elección que recuperaría fuerza; no adelantaría
el portaviones, pero reabriría la elección del casco. El mismo avión haría
además más útiles los destacamentos de los LHD, sin convertirlos en
superioridad aérea.
¿Y el misil israelí LORA? Cambia el valor de la pregunta, no la
respuesta de hoy. Lo que solo puede dar un buque es una pista que se mueve, y
eso importa en Canarias si las bases en tierra quedan castigadas durante
semanas por misiles, aviones y drones. Con un solo casco, disponible alrededor
del 60% del tiempo, habrá periodos sin él, y entonces la capa en tierra es todo
lo que hay. Por eso mantengo la decisión y la ato a hechos y no a una fecha.
Qué adelanta el portaviones y qué se sacrifica para pagarlo lo reúno en “Lo
que puede cambiar la flota”: un disparador sobre el alcance de los misiles
marroquíes y un orden de renuncias fijado también de antemano. Mientras no
salte nada, se espera y se ve: se completa el estudio de definición del casco y
se vigila el indicador. Si el disparador salta, la decisión se toma en los doce
meses siguientes.
5.2. LHD-1 (1 buque)
El LHD de la clase Hispania (32.000-36.000 toneladas, 450 personas) tiene
mayores dimensiones que el actual Juan Carlos I y mayores capacidades aéreas, se
basa en Ferrol y entra en servicio hacia 2035. Es centro aéreo de helicópteros
y drones, buque de mando de fuerza conjunta y hospital de nivel 2E. Su
cubierta, su hangar y su dique sirven a la segunda oleada anfibia desde 150-200
km de la costa, fuera del anillo de misiles antibuque; no lanza infantería en
lanchas, que es cosa de los BARD. Desde Ferrol, el casco más caro no duerme al
alcance de la masa de cohetes. Con cubierta angular y cables de frenado, que se
congelan en el contrato de 2028, puede embarcar, además de drones, un
destacamento de cuatro a ocho HÜRJET navales. Ese destacamento acorta el hueco
de ala fija que deja la baja de los Harrier hacia 2032 y mantiene viva la
escuela de pilotos.
5.3. LHD-2 (1 buque)
Gemelo del primero con equipamiento reducido (280-300 personas), base en
Las Palmas o Granadilla y servicio a finales de los cuarenta, cuando sustituye
al Juan Carlos I. Aporta una cubierta anfibia en el archipiélago y
separa la misión de Canarias de la expedición, con defensa de punto completa,
UCAV, rampa y un destacamento de HÜRJET. Compra asalto vertical, sanidad y la capacidad
operativa separada de Canarias.
5.4. Juan Carlos I: portadrones (1 buque)
Lo que fue buque insignia se reconvierte en portadrones al retirarse los
Harrier, hacia 2032, y hasta 2049 sigue adelantado en Rota como lanzador de
respaldo de las lanchas de asalto de mar abierto. Es el único casco grande que
se deja delante, y la razón es su estado: es el más antiguo y ya está pagado, y
su pérdida duele menos que la de un LHD nuevo que no se repone. Esa exposición
es un riesgo asumido, porque hasta 2035 es la única cubierta de vuelo grande.
Su vida se prolonga entre 2041 y 2044 y causa baja hacia 2049, cuando ya ha entrado
el LHD-2.
6. EL RAID DISTRIBUIDO
Lámina 6.
El raid distribuido: cinco buques medianos y 44 lanchas en lugar de unos pocos
LPD grandes.
6.1. BARD: buques de asalto para el raid
distribuido (5 buques)
Un Buque de Asalto Rápido Distribuido (BARD) desplaza unas 6.350
toneladas, mide 121 por 19,6 metros y navega a 20 nudos. Lleva una compañía
reforzada de infantes de marina (216 embarcados, 52 de dotación), lanza dos lanchas
LARA-B desde un semidique y dos LARA-A desde pescantes, y tiene hangar para uno
o dos NH90 y cubierta para el CH-47F. Se defiende con ocho celdas Mk 41 con
CAMM, misiles ligeros, dos cañones de 40 mm y sistema antidrón. Entra en
servicio entre 2035 y 2040, basados dos en Rota, dos en Cartagena y uno en
Granadilla. Su ventaja es que perder uno cuesta una compañía, y perder un LPD
de 14.000 toneladas costaría el mando y varias compañías a la vez. Sustituye a
los dos LPD actuales, que se retiran al final de su vida útil en torno a 2040, siguiendo
lo indicado en los artículos sobre el
fin del desembarco clásico y la doctrina
del raid distribuido.
Transita fuera del anillo antibuque y entra en él solo a 80-120 km de la
costa y no más de tres horas, cuando se ha degradado el 60% de los misiles
costeros y el 70% de los radares. Esa supresión previa es tarea del mando
conjunto y solo en conflicto abierto: el Ejército del Aire degrada radares y
defensas; los cohetes de largo alcance del Ejército de Tierra atacan las
baterías costeras a su alcance; y la Armada aporta los misiles de crucero de las
fragatas y los S-85/86 contra blancos fijos y móviles, además de localizar los
lanzadores móviles con los drones de los LHD, del Juan Carlos I y con
las fuerzas especiales.
6.2. Lanchas LARA y conectores pesados (44
lanchas y 4 conectores)
La familia de lanchas rápidas de asalto LARA, conectores rápidos para el raid
anfibio distribuido de la doctrina, tiene tres tipos: la A, de asalto
litoral, a 45 nudos (22); la B, oceánica, a 35 (14); y la L, logística, a 30
(8). La A hace el raid desde bases propias; la B, desde la mar, desde el BARD y
los LHD. Cuatro conectores pesados CAIMEN-90 y la extensión de vida de entre
cuatro y seis LCM-1E llevan la segunda oleada desde los LHD.
6.3. Infantería de Marina
La Infantería
de Marina para la nueva doctrina queda en unas 6.450 personas, con una
brigada de unos 4.450, la Fuerza de Protección depurada y la guerra naval
especial, y opera las ocho baterías antibuque de Canarias y el Estrecho. El
relevo del grupo de batallón lo aporta el Ejército de Tierra, con una brigada
designada y cualificación anfibia básica.
7. LO QUE LO SOSTIENE

Lámina 7.
Lo que lo sostiene.
7.1. BTLE y ro-pax (3 buques y 2 civiles)
El BTLE es un transporte logístico estratégico de unas 11.200 toneladas y
66 personas (38 militares y 28 civiles), con un casco en Las Palmas, otro en
Granadilla y otro en Huelva, fuera del anillo de 150 km desde Marruecos, y Rota
como puerto de carga; entran en servicio entre 2033 y 2035. Sostienen los
enclaves y los archipiélagos durante 30 días y sirven de plataforma de rearme. Son
tres buques con un cuarto en opción hasta 2038, y dos ro-pax civiles con
contrato de disponibilidad, que cubren el Estrecho y Canarias. Desaparece el
BTR Veloz que propuse en un
transporte rápido para la Armada, pues un ferri rápido requisado hace lo
mismo, siempre que haya una terminal preparada y un marco jurídico para
requisarlo. De nuevo, no hay fondos para todo. La línea a Canarias se sostiene
con convoyes de mercantes escoltados por la ruta oeste, de Huelva a Tenerife,
uno cada tres días, con un registro de 12 a 15 buques y un escolta de escalón
alto por convoy en los tramos más expuestos.
7.2. Aprovisionamiento, inteligencia y buques
especiales
Dos BAC (el II, ya aprobado, y el III, de unas 20.000 toneladas, en 2030
y 2040), dos petroleros ligeros, dos buques de inteligencia de señales (el
primero, el BAM-AGI, en fase de definición), el buque
polar PC-4, que sustituye al Hespérides y absorbe el buque hidrográfico, y
un buque de operaciones especiales de apariencia comercial para la guerra naval
especial. El principio es que la logística combate, de modo que ningún auxiliar
es un blanco pasivo, y todos detectan, comparten la imagen táctica y responden
con un cañón de 30 mm y sistema antidrón.
7.3. Aviación naval: un único Romeo
La Armada en 2050 tendrá 16 MH-60R y ningún helicóptero antisubmarino de
otro tipo: los ocho contratados y un segundo lote de ocho cuya decisión debe
tomarse hacia 2028 y una opción de cuatro a seis hacia 2035. No hay NH90
antisubmarino. Las razones son cuatro: el hueco (los ocho Romeo
sustituyen a doce SH-60B y, descontada la instrucción, apenas dan cuatro o
cinco embarcables a la vez); el ecosistema Seahawk, integrado con el sistema de
combate de las F-100; el personal, porque una Flotilla en plena transición no
puede mantener una tercera cadena logística; y que el Sea Tiger alemán, cuya
primera unidad se entregó en diciembre de 2025, aconseja esperar y decidir el
sucesor del Romeo con datos y no con promesas. El segundo lote exige procesado
acústico nacional con SAES, mantenimiento profundo en España y preparación para
un misil antibuque aire-superficie.
¿Bastan dieciséis? Con una disponibilidad del 65-80% hay entre diez y trece, y entre ocho y once embarcables una vez descontada la instrucción, para nueve estaciones antisubmarinas en la crisis: las seis de fragata ligera, las dos de los convoyes y la del grupo anfibio. Bastan si los nodos antimisil embarcan NH90 o drones, pero sin margen. Por eso se establece la opción de cuatro a seis más, que se ejerce si Marruecos firma el contrato de submarinos, a la vez que el segundo lote de fragatas ligeras. Para patrullas y reconocimiento hay entre 60 y 70 drones de despegue vertical. Completan la aviación naval 16 NH90 y una unidad del Ejército de Tierra asignada a un Mando Conjunto de Helicópteros Expedicionarios. La patrulla marítima y la alerta temprana (C295 y GlobalEye) son del Ejército del Aire y no entran en este análisis.
8. LO QUE PUEDE CAMBIAR LA FLOTA
Casi toda la flota es firme, pero no toda. Algunos números y algunos
órdenes de compra dependen de hechos que hoy no se conocen: una demostración
técnica, un contrato de Marruecos, el alcance de un misil. Los reúno aquí con
la fecha en que se comprueban y lo que cambia según el resultado; en las
secciones anteriores cada clase lleva solo la señal de que su número está
condicionado. Es el principio de decidir tarde lo que se pueda decidir tarde,
hecho visible.
Los hechos
de la revisión de 2033 son una propuesta de este estudio; los umbrales no
proceden de ninguna fuente oficial.
El orden de renuncias. El adelanto del portaviones se paga con
renuncias, y su orden queda fijado de antemano. Primero, las opciones: los dos
XLUUV en opción, el segundo lote de buques de patrulla no tripulados, el cuarto
BTLE y el tercer S-90. Después, el segundo lote de LSC-F. Nunca se renuncia al
núcleo de negación ni a las F-110 Flight II.
Los hechos se cruzan. El contrato marroquí de submarinos toca a la
vez a las fragatas ligeras, a los Romeo y al orden de renuncias. Si Marruecos
firma, el segundo lote de LSC-F deja de ser moneda de cambio, porque sin él la
cuenta de la crisis no cierra: el adelanto del portaviones se paga entonces con
las opciones, y si aun así no alcanza, con la opción de casco evolutivo STOBAR
inicial, en lugar del CATOBAR de catapultas. Si no firma, el segundo lote de
LSC-F es sólo de dos cascos y se sigue la senda base de un portaviones CATOBAR
a finales de los cuarenta.
El HÜRJET de segunda generación es la única condición que no mueve la fecha del portaviones, sino la forma de su casco. Si el HÜRJET-D alcanzase prestaciones de caza ligero moderno, del orden del Gripen E (hoy una hipótesis avanzada por el fabricante y no una especificación publicada), el avión dejaría de ser el eslabón débil del casco evolutivo, cuyo argumento en contra era precisamente que su avión no ha volado. La elección se reabriría a favor del evolutivo, más barato y más temprano. No adelanta el contrato, que sigue dependiendo del disparador y de la caja; cambia qué casco se contrata cuando llegue el momento.
9. LO QUE SE DESCARTA
Una flota se define tanto por lo que compra como por lo que no. Estas son
sus renuncias, agrupadas en siete:
Los LPD de sustitución, porque el desembarco clásico desde una
gran plataforma ha dejado de ser viable bajo la masa de cohetes. Lo asumen los
BARD.
El F-35B, porque exige una conexión permanente con el proveedor
para operar a plena capacidad y se degrada en días sin ella.
El portaviones evolutivo como senda base, que queda como respuesta
si salta el disparador, porque su gasto cae en la peor ventana de caja y su
avión no ha volado.
Los diez a doce submarinos, reducidos a ocho porque los vehículos
submarinos grandes asumen la barrera fija del Estrecho.
Los cazaminas y la LSC-O general. Del programa de 14 LSC-O quedan
siete nodrizas de minas; la patrulla oceánica pasa a la corbeta europea y, en
parte, a buques sin dotación.
El BTR Veloz, el cuarto BTLE y los 12 lanchas LARA-C de combate,
porque un ferri requisado, una flota logística más corta y una lancha que
duplicaba al CLL hacen lo mismo con menos cascos.
El NH90 antisubmarino, por la tercera cadena logística que
exigiría.
Nada de esto es una carencia. Es lo que permite que la flota sea numerosa donde niega y tripulada donde controla.
10. LO QUE FALTA
Con esto queda propuesta la fuerza. Falta saber dónde duerme cada buque, con
su reparto por base, dónde se rearma, qué cuesta todo, con qué gente se tripula
y qué se sacrifica, y en qué orden, si el 3,5% no llega. De eso trata la
tercera parte, junto con la cuenta fina de la defensa aérea del Estrecho.





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